 Equipos de rescate buscan víctimas
(AFP)
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NOVA IGUAZU, Brasil (AFP) -
Al menos 8 muertos y 111 heridos, una veintena de ellos graves, dejó este jueves el choque de dos trenes en la estación Austin de la ciudad brasileña de Nova Iguazú, a unos 50 km de Rio de Janeiro.
"Es una tragedia con 8 muertos", declaró Pedro Marco, comandante general del Cuerpo de Bomberos luego que un tren que salió del centro de Rio con unos 750 pasajeros se estrelló contra otro que maniobraba vacío cerca de la estación de ese empobrecido municipio de la región denominada Baixada Fluminense (Gran Rio).
El secretario de Salud y Defensa Civil de Rio de Janeiro, Sergio Cortes, informó el jueves por la noche que el saldo subió de 70 a 111 heridos, de los cuales una veintena están graves.
Por este motivo las autoridades especulan que la cifra de muertos podría aumentar en las próximas horas.
"Es un momento crítico, pero que está siendo afrontado con total suceso gracias al desempeño de todas las partes", dijo Cortes.
"Fue horrible", dijo a periodistas Robson de Oliveira Mendes, uno de los pasajeros. "Los que iban en el primer vagón resultaron muy malheridos. Intenté ayudar a las víctimas pero había mucha gente presa entre los hierros, personas con crisis de nervios. Ví un muerto", dijo con la voz entrecortada.
Tras un grueso cordón de seguridad para espantar a decenas de curiosos, policías y bomberos se afanaban bajo lluvia y a la luz de reflectores en revolver los restos retorcidos en busca de personas, y retirando pertenencias. Tres de los vagones estaban convertidos en una maraña de hierros.
El accidente ocurrió a las 16H10 locales (19H10 GMT) cuando un tren de ocho vagones que salió una hora antes de Rio de Janeiro rumbo a la localidad de Japerí embistió a otro que cambiaba de línea a unos 200m de la estación Austin.
Tres horas después de la tragedia, socorristas estimaron que no quedaban más personas entre los hierros retorcidos que los bomberos debieron cortar con alicates para retirar muchas víctimas, algunas de las cuales llegaron a quedar tres horas entre las partes.
Uno de los vagones quedó volcado e inmediatamente decenas de vecinos fueron al lugar para rescatar a las víctimas y llevarlas a hospitales.
"Sentí un gran estruendo y una nube de polvo. Creí que mi casa se venía abajo. Había muchos ruidos y gritos. Salí a ayudar a las victimas y ví mucha sangre", dijo a la AFP Sergio Ramos, cuya humilde casa está frente a la estación.
Policías y bomberos debieron improvisar un helipuerto en una cancha de futbol aledaña a la estación para agilizar el traslado de las víctimas. Unos 60 bomberos, trabajaban con miembros de Defensa Civil y la Policía Militar.
Las tareas de rescate se dificultaron debido debido a la llovizna y la oscuridad y a que lo pesado de la estructura del tren obligó a movilizar máquinas complicadas de transportar, dijo el comandante de los bomberos.
La mayoría de los heridos fueron llevados al hospital "Da Posse" en el municipio cercano de Nova Iguazú. Su director Marcos de Souza, dijo que las victimas presentaban "fracturas en los miembros superiores e inferiores, en el rostro y en la zona abdominal a consecuencia del choque".
El sindicato de trabajadores ferroviarios de Rio anunció que presentará una denuncia contra Supervía, la empresa concesionaria del servicio de trenes metropolitanos de Rio de Janeiro. Existen "deficiencias de manutención" en las vías y en los trenes, dijo a la AFP, Waldir Lemos, presidente del sindicato en el lugar del accidente.
La empresa aseguró que inició una investigación para esclarecer el choque, la cual podría demorar unos 10 días, y además anunció que ya ha dispuesto un plan para indemnizar a todas las víctimas.
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