 Inauguración de la terminal fluvial de Botnia en Nueva Palmira
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NUEVA PALMIRA, Uruguay (AFP) -
Botnia inauguró este miércoles su terminal fluvial en Uruguay junto al presidente Tabaré Vázquez, en momentos de gran tensión con Argentina, que se opone a la planta de celulosa que la empresa finlandesa pone a punto sobre un río limítrofe.
El ministro de Transporte uruguayo Víctor Rossi, orador en la inauguración, negó que el acto implicara una provocación al gobierno argentino, que alegando motivos ambientales se opone a la instalación de la pastera 80 km río arriba, en Fray Bentos.
"No lo hacemos contra nadie, no lo hacemos para provocar a nadie (...), sino para aumentar la capacidad de infraestructura que el Uruguay necesita", subrayó el ministro, mientras ambientalistas argentinos protestaban en el río.
Las expresiones de Rossi tuvieron directa alusión al comunicado emitido el martes por la cancillería argentina, que dijo recibir el emprendimiento "con gran preocupación y desaliento".
"Es de lamentar que dicha inauguración tendrá lugar en momentos en que las delegaciones técnicas de ambos países se encuentran trabajando" en el marco de la gestión de facilitación del rey Juan Carlos de España para superar el dilatado conflicto, agregaba el comunicado argentino.
Rossi sostuvo que la nueva terminal "es un gran paso adelante en el desarrollo de la infraestructura que el país necesita" y afirmó que el gobierno uruguayo "está comprometido a acompañar este desarrollo".
Uruguay y Argentina sostienen un prolongado conflicto por la pastera que se dirime en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, al tiempo que ciudadanos de Gualeguaychú (Argentina, noreste), bloquean de forma permanente el puente que los une con Fray Bentos en rechazo a la fábrica.
El martes dos altos funcionarios de Argentina y Uruguay sostuvieron una reunión a puertas cerradas durante tres horas en la residencia presidencial uruguaya de Anchorena, en Colonia, en la que discutieron las tensiones por la entrada en operaciones de la planta de celulosa de Botnia, a la que el gobierno argentino considera contaminante.
En la reunión, el jefe de Gabinete argentino Alberto Fernández habría solicitado al secretario de la Presidencia de Uruguay, Gonzalo Fernández, que el presidente Vázquez no asistiera al acto de inauguración de la terminal fluvial de la pastera, dijeron fuentes del gobierno uruguayo a la AFP.
Un fuerte dispositivo de seguridad se instrumentó durante el acto en torno a la terminal portuaria --con decenas de efectivos con escudos antimotines y perros de la brigada antiexplosivos-- ante eventuales atentados.
En aguas jurisdiccionales uruguayas, decenas de lanchas de activistas argentinos desafiaban el contralor de la guardia costera local, manifestando contra la terminal.
En momentos en que Tabaré Vázquez se dirigía hacia el helicóptero que lo trajo de regreso a Montevideo, los manifestantes le gritaban por megáfono desde el río "No traiciones lo que dijiste en la campaña electoral", y "A estas empresas no les importa el Uruguay, sino la plata".
La terminal, desde la que se exportará un millón de toneladas de pasta de celulosa por año, demandó una inversión de 23,75 millones de dólares con una distribución del paquete accionario de 40% correspondiente a Botnia, 18% a Ontemar y 14% cada uno a Christopher S.A., NYK Lauritzen Cold y Swedfund International.
Dos barcazas trasladarán 3.500 toneladas diarias de pasta de celulosa desde la planta de Botnia a la terminal de Nueva Palmira, donde se almacenarán en depósitos con capacidad para 100.000 toneladas, antes de partir en buques rumbo a Europa y Asia.
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