Búsqueda
Avanzada
Lunes 27 de agosto, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Futbol: Campeonato 2007-2008
Sitio especial sobre cambio climático
Sitio de Mapas
Concurso: 7 Maravillas de Costa Rica

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 1704233
/LA NACIÓN

Una casa dividida

Costa Rica no puede seguir enfrascada en un debate estéril

Manuel E. López Trigo
Diplomático

En 1858, Abraham Lincoln, al comenzar su discurso –conocido con el nombre que da título a este comentario– ante la Convención Republicana de Illinois, parafraseó a Jesús al decir: “Una casa dividida contra sí misma no puede mantenerse en pie”. La advertencia del patricio fue desoída y, poco después, Estados Unidos se sumió en una cruenta guerra civil cuyos terribles efectos son de sobra conocidos.

Siglo y medio más tarde, bien haríamos los costarricenses, hoy moradores de una casa dividida, en prestar atención al discurso de Lincoln y aprender las lecciones de la Historia. Porque el país no puede avanzar en ninguna dirección mientras siga separado en antagónicas posiciones extremas, como demuestran, entre muchas evidencias, un lustro perdido en el trámite de un proyecto de reforma fiscal aún irresuelto y el hecho de que, desde hace 3 años, nos tenga prácticamente paralizados un confuso debate sobre el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana.

Únicos. Por fortuna, el destino del TLC se decidirá el 7 de octubre próximo, en forma democrática, mediante un referendo en el que tenemos posibilidad de participar todos los ciudadanos. No conozco ningún otro país donde el pueblo haya definido directa y libremente la suerte de un tratado de libre comercio.

Es vital que la sociedad toda tome conciencia de que es menester aceptar y acatar lo que disponga la voluntad mayoritaria, cual corresponde en democracia. Porque, con TLC o sin él, como los problemas que sufrimos y las aspiraciones que alentamos, el país, nuestra casa común, continuará existiendo. ¡Y todos tendremos que seguir compartiéndolo!

Instrumento. El Tratado, imperfecto pero perfectible, es solo un importante instrumento regulador de las relaciones comerciales con otros países, que no curará todos nuestros males ni matará a la nación costarricense. Si se aprueba, como procedería si no queremos perder los principales mercados, sin duda requerirá correcciones y mejoras que el tiempo y la experiencia nos permitirán identificar con precisión, para que no afecte indebidamente a ningún sector social y podamos de esta manera seguir construyendo, en paz, el país desarrollado, justo y solidario que anhelamos; si se rechaza, deberemos, asimismo, buscar fórmulas capaces de mantenernos en la ruta del progreso con justicia social.

Pero lo verdaderamente esencial, ahora, es entender que Costa Rica no puede seguir enfrascada por siempre en un debate estéril que no arroja ninguna luz ni conduce a ninguna parte. Por respeto a quienes nos precedieron y amor a quienes nos seguirán, deben prevalecer hoy, como en otras horas cruciales de nuestro devenir histórico, el sentido común, el espíritu patriótico y la conciencia democrática de los costarricenses. Una casa dividida no puede mantenerse en pie.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta