 El primer ministro japonés, Shinzo Abe (segundo por la izquierda) estrechando la mano de los nuevos miembros de su ejecutivo.
(AFP/Jiji Press)
|
TOKIO (AFP) -
El perfil de los nuevos ministros económicos designados el lunes en Japón parece destinado a apaciguar una opinión pública cansada de la arrogancia tecnócrata de sus predecesores, estiman los analistas.
El impopular primer ministro conservador, Shinzo Abe, dio las gracias a su ministro de Finanzas, Koji Omi, un burócrata de 74 años y apóstol de la austeridad y la ortodoxia liberal, antes de reemplazarlo por Fukushiro Nukaga, un político hábil y de gran verba de 63 años, supuestamente menos avaro con el dinero público.
"Nukaga será flexible en materia presupuestaria, no es un duro como Omi", pronosticó Toru Umemoto, estratega de Barclays Capital en Tokio.
"Su credo es el saneamiento de las finanzas públicas en Japón pero mientras subraya la miseria económica de las provincias. Es un poco más favorable a los gastos que su predecesor", subrayó Umemoto.
La pobreza en el campo y las desigualdades sociales figuran a la cabeza de las preocupaciones de los japoneses, según los sondeos.
Abe, un patricio de 52 años, fue acusado por sus detractores de llevar a cabo un programa liberal-conservador demasiado ideológico que ignora las inquietudes de la población.
Otra concesión al descontento popular es el despido del ministro de Sanidad, Trabajo y Asuntos Sociales, Hakuo Yanagisawa, de 72 años, que desató una tormenta al catalogar a las mujeres de "máquinas reproductoras".
Fue sustituido por un universitario de 58 años, Yoichi Masuzoe, conocido por su lenguaje mordaz contra la clase política en los debates televisivos.
Estas dos nominaciones se ven no obstante contrarrestadas por la del nuevo brazo derecho del primer ministro, Kaoru Yosano, un reformador convencido cuya presencia apunta a tranquilizar al mundo empresarial, destacan los economistas.
"En materia de reformas, Yosano es un halcón. Por ejemplo, fue uno de los pocos políticos que apoyó el alza de las tasas de interés del Banco de Japón en julio de 2006", destacó Satoru Ogasawara, estratega de Credit Suisse.
En su puesto de secretario general del gobierno, Yosano "será un buen coordinador entre el gobierno y el Banco de Japón", consideró.
"Con un Yosano en posición de fuerza y un Nukaga que presionará en favor de gastos presupuestarios, el gobierno parece equilibrado", estimó el analista de Barclays Capital.
Los economistas son no obstante escépticos sobre el margen de maniobra del nuevo equipo.
Tras haber perdido el control del Senado en las elecciones de julio, la vida política de Abe parece amenazada a corto plazo.
"Poco importa quién sea el ministro de Finanzas: no podemos esperar que tome decisiones radicales tras la apabullante derrota en las senatoriales", aseguró Kazuhiro Takahashi, analista de Daiwa Securities SMBC.
La oposición de centroizquierda, desde ahora mayoritaria en el Senado, corre el riesgo de torpedear toda iniciativa económica que no le plazca, como el alza del Impuesto al Valor Agregado (IVA) o la bajada de impuestos a las empresas, señaló Richard Jerram, economista de Macquarie Securites.
"Cada vez que un cambio político se produce en Japón, hay gente que afirma que comenzó una nueva era de reformas económicas. Es lo que nos dijeron hace un año, cuando Abe llegó al poder, y finalmente no pasó gran cosa", recordó Jerram.
Según el analista, las reformas "parecen aún más improbables hoy en día, con un gobierno a la defensiva que enfrenta dificultades en el Senado para hacer votar sus leyes".
|