 José Dirceu
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BRASILIA (AFP) -
La máxima corte de justicia de Brasil aceptó el lunes la apertura de un proceso contra José Dirceu, ex ministro jefe de Gabinete del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, por el cargo de "corrupción activa" en un esquema de pago de sobornos a partidos aliados.
El Supremo Tribunal Federal (STF) aceptó la denuncia de la Procuraduría, que acusa a Dirceu de "liderar el esquema hecho para alcanzar ilícitamente el apoyo de otros partidos para formar la base de sustentación del gobierno" y que habría resultado en el pago de abultadas cuantías a parlamentarios y dirigentes de partidos aliados.
El STF aceptó también las denuncias de corrupción activa contra los dos altos dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT, izquieda) de Lula en la época, el ex presidente José Genoino y el ex tesorero Delubio Soares, pero no dio curso a esa misma denuncia en contra del ex secretario general del PT Silvio Pereira.
Tanto Dirceu como esos tres dirigentes del PT han sido acusados de otros delitos, pero el STF decidirá mañana si acepta los cargos.
El publicista Marcos Valerio, acusado de distribuir los fondos, fue también encausado este lunes por corrupción pasiva. El STF ya había admitido juzgarlo también por los delitos de peculado y lavado de dinero.
El STF aceptó abrir juicio también contra doce ex líderes de cuatro partidos aliados del gobierno de Lula, acusados de aceptar millonarios sobornos del PT entre 2003 y 2004. Entre ellos estaba un representante del mayor partido de la coalición del gobierno, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro), y el ex diputado que denunció el escándalo, Roberto Jefferson.
Este fue el cuarto día de deliberaciones de la máxima corte brasileña sobre los escándalos que sacudieron al gobierno de Lula en 2005, cuando el PT fue acusado de crear una millonaria contabilidad ilegal paralela para pagar a partidos aliados por su apoyo político. Dirigentes del PT reconocieron la creación de esa contabilidad paralela, pero no actos de corrupción y soborno.
El STF entró este lunes en el meollo político de este proceso. Los inculpados que enfrentarán proceso suman ya 37, de los 40 denunciados por la Procuraduría. El STF había aceptado la pasada semana la incriminación de 19, entre ellos otros dos ex ministros y cuatro dirigentes del PT.
El ministro Marco Aurelio de Mello, del STF, considera que el juicio "no acabará en pizza (fiasco), de ninguna alguna", según informó la estatal Agencia Brasil.
"No estamos en el interior de una 'pizzaria'. La sociedad ve en este juicio que la ley sí vale para todos y que las instituciones nacionales están funcionando", resaltó Mello en Brasilia tras la cuarta sesión.
El mayor escándalo de corrupción del gobierno Lula estalló en 2005 y paralizó el Congreso por meses. Las denuncias fueron formalmente presentadas ante la máxima corte por el Procurador General de la República, Antonio Fernando de Souza, en marzo de 2006.
Las acusaciones nunca llegaron a implicar directamente a Lula, que alegó que nada sabía de lo que hacía su partido, y que fue reelecto en octubre de 2006.
Dirceu, quien presidió el PT entre 1995 y 2002, tuvo un papel clave en la conducción del partido a la victoria electoral de Lula, de quien fue su ministro jefe de Gabinete de 2003 a junio de 2005, cuando tuvo que renunciar a causa de las denuncias.
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