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Sociedad y Servicios
Muchos clientes de travestis son menores


Nicolás Aguilar R.
naguilar@nacion.com

Hasta hace tres años, la mayoría de los hombres que acudían en busca de un travesti tenía entre 20 y 50 años.

Pero las cosas están cambiando aceleradamente.

Varios travestis consultados la noche del jueves por La Nación reconocieron que “ahora vienen más jóvenes” .

“Creo que son muchachos más atrevidos que llegan por curiosear”, afirmó Rachel, quien ofrece sus servicios sexuales al costado norte del MOPT, en Plaza González Víquez, San José.

Otros aseguran tener entre sus clientes fijos a “muchachos de 15, 16 y 17 años”, quienes acuden en vehículos de modelo reciente en busca de travestis.

“Son hijos de papi, chiquillos ricos. Yo he tenido que correr a varios porque son un peligro, hasta me pueden llevar presa”, expresó Rachel .

La Policía Municipal de San José no cuenta con informes acerca de los clientes de travestis porque “cuando llegamos se van para no darse color”.

“Si llegáramos a sorprender a un travesti con un menor lo detendríamos porque es un delito”, declaró ayer Isidro Calvo, subjefe de ese cuerpo policial.

Sin embargo, otros travestis aceptaron haber atendido a “muchachillos”. “Es por dinero y trabajo es trabajo”, dijeron.

Se trata de menores que visitan con más frecuencia el barrio Amón, donde laboran travestis adolescentes, a quienes casi siempre escogen.

Sin embargo, la mayoría de los clientes tienen de entre 30 a 50 años y acude con periodicidad tras consolidar una relación de confianza con el travesti. “Uno sabe a qué hora aparece y qué desea. Son fieles”, dijo Rachel.

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