 Un corredor de la Bolsa de Fráncfort
(AFP/Ddp)
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WASHINGTON (AFP) -
Los mercados intentarán ratificar su estabilización esta semana, mientras hay señales que permiten esperar un respiro de los bancos centrales con respecto a sus tasas de interés.
"Nadie puede decir que la crisis de los créditos finalizó, pero una apariencia de orden regresó a los mercados" la última semana, estimó Derek Burleton, del TD Bank Financial Group.
"Las Bolsas están mejorando, empujadas por las que tuvieron las mayores pérdidas por la debacle, sobre todo Nikkei (+6,4%) y CAC (+3,2%)", indicó.
El regreso a la calma se explica en particular, según el economista, por las inyecciones masivas de liquidez de los bancos centrales. Y en la semana próxima, los inversores vigilarán los índices que permiten esperar un respiro sobre las tasas.
Tras la intervención de la Reserva Federal estadounidense (Fed) sobre su tasa de descuento, el Banco Central Europeo (BCE) podría ver un aumento de la presión contra un alza de sus tasas en septiembre, pero los analistas opinan que eso tendrá poco efecto si la entidad está determinada a ajustar su política monetaria.
No obstante, "si las turbulencias se mantienen sobre los mercados y emergen nuevas perturbaciones, un alza de las tasas del BCE podría tornarse menos probable", afirmó Elga Bartsch de Morgan Stanley.
En Estados Unidos, "los mercados esperan impacientes el discurso de (presidente de la Fed Ben) Bernanke el viernes para hacerse una idea de la política de la Reserva Federal", indicaron analistas en Lehman Brothers.
Bernanke debe consagrar su discurso anual en el simposio de Jackson Hole (Wyoming, oeste de Estados Unidos) al "sector inmobiliario y a la política monetaria", tema candente en estos periodos de debacle del sector de créditos hipotecarios a riesgo o "subprimes".
Pero los analistas advierten contra expectativas desproporcionadas. A Menos que haya una "nueva perturbación mayor" sobre los mercados, "Bernanke evitará enviar cualquier señal sobre la política monetaria", señalaron analistas de Lehman Brothers.
El martes, un influyente senador estadounidense creó expectativas en los mercados al afirmar, en una entrevista con Bernanke, que está preparado para utilizar "todas las herramientas a su disposición" para aliviar la crisis.
Hasta ahora, la Fed consiguió escapar a la presión de los mercados, que le piden que baje su tasa rectora para detener los temores de un anquilosamiento del crédito. La tasa está actualmente en 5,25%.
Para lograrlo, utilizó una gran cantidad de medidas, desde la baja de su tasa de descuento hasta inyecciones reiteradas de dinero.
Los grandes bancos estadounidenses deben obligatoriamente tomar prestado con la tasa de descuento, y quizá la Reserva Federal pueda mantenerse sin quemar su último cartucho que es el de bajar su tasa rectora.
Todo dependerá del nerviosismo del mercado, y desde ese punto de vista los indicadores macroeconómicos cobran una importancia particular.
Aunque los últimos índices han sido positivos (un alza inesperada de las ventas de casas nuevas y un salto sorpresivo de las órdenes de bienes durables en julio), datan de antes de la crisis financiera. Y el gran temor es que las recientes turbulencias hayan minado la economía que se encuentra razonablemente robusta.
La semana comenzará con una serie de cifras también de antes de la crisis: reventa de casas, revisión del producto interno bruto (sin duda en fuerte alza), ingresos y egresos de los hogares, etc.
Pero los primeros índices para agosto comenzaron también a caer, como la confianza de los consumidores y el índice de actividad industrial de Chicago.
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