 Ex presidente peruano, Alberto Fujimori
(AFP)
|
SANTIAGO (AFP) -
El ex presidente peruano Alberto Fujimori enfrenta la última etapa del largo proceso de extradición abierto tras su llegada a Chile hace más de 20 meses, cuyo fallo final se conocería en pocas semanas en medio de la expectativa de familiares de víctimas de su gobierno y de organismos de derechos humanos.
La Corte Suprema chilena iniciará el lunes el estudio final de caso después de que el jueves concluyó la audiencia pública de alegatos en que tanto la parte querellante como la defensa presentaron sus argumentos finales a los jueces.
Los cinco magistrados de la Segunda Sala Penal del máximo tribunal chileno se comprometieron a acelerar la entrega de su veredicto final e inapelable, en atención a que el ex mandatario peruano se encuentra bajo arresto domiciliario desde el 8 de junio.
Los jueces, que no tienen un plazo definido para pronunciarse, podrían emitir su veredicto antes de un mes o incluso dentro de dos semanas, según sus propias estimaciones.
En esa fecha se conocerá el destino final del ex mandatario peruano, que llegó sorpresivamente a Chile el 6 de noviembre de 2005, tras permanecer por cinco años en Japón.
El ex mandatario ingresó al país de forma legal. Pese a que existía una orden de captura internacional en su contra, ésta no fue advertida por funcionarios de migración chilenos que luego fueron removidos.
Si la Corte confirma la resolución del juez titular del caso, Orlando Alvarez, -que rechazó su extradición-, Fujimori quedará en libertad y deberá regularizar su situación migratoria en Chile.
Si en cambio la corte accede a la extradición, Fujimori quedará a disposición de la Policía de Investigaciones chilena, que debe garantizar que será entregado a las autoridades peruanas, que iniciarán un juicio en Perú.
Son inciertos los planes políticos de Fujimori en caso de que se rechace su extradición, en especial luego de que fracasó en su intento de integrar el Senador japonés, tras perder las elecciones del 29 de julio.
Su hija Keiko declaró el 15 de julio que su padre no tiene previsto regresar por el momento a Lima y, en cambio, estaría pensando volver a radicarse en Tokio, donde está su esposa, aunque no dio por segura ninguna de las dos posibilidades.
Los alegatos finales del juicio de extradición, que se desarrollaron por más de cuatro horas el jueves, se convirtieron en una revisión de la década de gobierno de Fujimori (1990-2000).
El abogado que representa en Chile los intereses del Estado, Alfredo Etcheverry, aseguró que existen pruebas suficientes de la participación de Fujimori en los delitos que se le imputan, los que no están prescritos, según señaló.
Etcheverry también descartó que el ex mandatario peruano tuviera inmunidad como ex jefe de Estado, un atributo que su defensa solicitó.
Por su parte, el abogado defensor Gabriel Zalisnik dijo que la mayoría de las acusaciones están prescritas y que no hay pruebas confiables de la participación de Fujimori en los delitos.
Familiares de víctimas de un caso de abusos a los derechos humanos atribuido a Fujimori se mostraron confiados en que finalmente la justicia chilena aprobará su extradición.
"Confiamos en que el pronunciamiento de la Corte Suprema al pedido de extradición será positivo y tendrá en cuenta los delitos de violaciones a derechos humanos por las que Fujimori debe responder a la justicia peruana", dijo Gisela Ortiz, hermana de Enrique Ortiz, uno de los nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta, asesinados en 1992.
|