![]() |
Lunes 20 de agosto, 2007 San José, Costa Rica. |
|
| Estadísticas | Partidos y resultados | Posiciones | Calendario | Equipos | Jugadores | Chats | Galería de fotos | Digigol | Blog |
Futbol Arquero erizo evitó al menos dos goles en situaciones con reflejos electrizantes Roberto García H. rgarcia@nacion.com Ciudad Quesada. Casi letal, un dardo se disparó en picada al piso en cuestión de un instante. El felino de los guantes con garras se volteó como un rayo . Y tapó la sensación del gol en las mil gargantas del fervor norteño. Andy Furtado y Wardy Alfaro fueron protagonistas ayer, las principales figuras de un cotejo intenso en el que San Carlos invirtió todo su empeño para ganar, mientras que Alajuelense administró, con criterio y cautela, el control de la pelota y las difíciles condiciones del terreno. La primera escena que describe esta crónica se suscitó al filo del primer tiempo. Furtado interceptó un centro alto de Abelenda y Wardy conjuró el peligro con su atajada espléndida. Volvamos al principio. La Liga sorprendió temprano. Roy Myrie aprovechó un desliz defensivo y rozó apenas el centro débil de Pablo Salazar para abrir la cuenta, al minuto seis. Tal fue el primer fruto (y el único, a la postre) de la inteligente disposición táctica rojinegra, que privilegió el pase en corto sin ánimo de floritura, pero sí con la intención de hacer pasar la brasa con la máxima fluidez. Y a fe que el juego de primera intención le sirvió a los manudos para comandar las acciones en el primer cuarto de hora. No obstante, San Carlos supo reponerse, en la moral y en el juego, para acosar a su calificado adversario y cortar los circuitos que habilitaba Pablo Gabas con sus magníficos desplazamientos. Con la sapiencia de Carlos Clark por el carril derecho, y con el coraje inclaudicable de Luis Francisco Peña, los anfitriones se repusieron y pasaron a dominar los avances.
Sin embargo, era notorio que Vïctor Abelenda, con misión de arquitecto, había empezado con infortunio su tarea de distribuidor, puesto que sus trazos resultaban demasiado largos y el balón se perdía por las bandas. Conforme los erizos comenzaron a perder oxígeno, los locales consiguieron repetir sus incursiones por los laterales. Y así, un centro alto de Eddy Salas desde la izquierda, hizo que el goleador Furtado se levantara por encima de los dos Pablos (Salazar y Nassar), para petrificar a Wardy con un disparo de cabeza hacia el palo lejano del arquero. Uno a uno y justicia. Cautela rojinegra. Un trallazo de tiro libre que Carlos Picado reventó en el horizontal a los seis minutos del segundo lapso fue el primer aviso de que San Carlos quería ganar. Mas, con el fervor no siempre alcanza. Los avances se repitieron. Abelenda mejoró notoriamente su transitar y los del norte se apropiaron poco a poco de las emociones, ¡pero no de la pelota! La contención rojinegra se basó entonces en una labor poco visible pero efectiva de Cristian Oviedo en el mediocampo, con el hábil auxilio de Roy Myrie, de Pablo Gabas y de Harold Wallace. Los jugadores citados se sumaron a los gendarmes del área y conformaron una doble línea de cuatro muy difícil de superar. En ello radicó una estrategia que resultó favorable, pero solo para no perder. Ganar así era difícil. Entre tanto, en las filas de San Carlos el querer fue puro empeño e identidad, pero como valor, insuficiente para cantar victoria.
|
|
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |