 Moles en construcción, paisaje corriente en Miami
(AFP)
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MIAMI (AFP) -
En el centro de Miami los autos de lujo estacionados sobre la costa se cubren de una leve capa de polvo por la construcción de 17 torres al lado del turístico Bayside: la ciudad parece inmune al fantasma de condominios en venta por hipotecas impagas que golpea a otras zonas de Florida, pero no lo está.
Las casitas bajas, con paredes sin pintar o gastadas por vientos huracanados, y los condominios en venta por créditos impagos, están muy cerca del centro y muestran la otra cara de Miami.
En la Pequeña Habana, en Liberty City o en la vecina Hialeah la crisis de las hipotecas también castiga.
"Tuve que rentar mi casa a una gente amiga. Ellos me dan un dinero para poder pagar mi hipoteca. No tenía otra salida para no entregar la casa al banco. Ahora vivo con mi madre", dice a la AFP Sandy Hernandez, residente de un condominio junto al boulevar Opa Locka, en Miami Norte.
Como en vastas zonas de Miami, allí los edificios son modestos, pero prolijos. Tienen pequeños jardines a un costado con algunas flores. Por las ventanas se reconocen los apartamentos vacíos.
"Hay gran cantidad de apartamentos en venta desde el año pasado. Pero no he visto a nadie que se acerque a verlos para comprar", comenta Sandy, antes de extender la queja al aumento de los impuestos a la propiedad que "también están forzando a la gente a irse".
Lejos del boom inmobiliario de hace unos años en Florida, las operaciones con viviendas parecen en pleno retroceso, al igual que en otros estados.
Para fin de año la situación de los créditos hipotecarios se agravará, advirtió la Conferencia de alcaldes de Estados Unidos en una carta reciente a la Reserva Federal. Cerca de dos millones de familias estadounidenses podrían ver sus casas en peligro de remate en los próximos meses.
"La situación va a empeorar, y habrá un mayor número de familias en riesgo de no poder pagar", dijo a la AFP el alcalde de Miami Norte, Kevin Burns en referencia a los incrementos que tendrán que afrontar quienes tienen un préstamo hipotecario de tasa variable, considerado de riesgo (subprime).
"Por otro lado, si los condominios no se venden son un problema para la ciudad y para los vecinos. Se sabe que está vacío y en muchos casos puede servir para la actividad criminal, para aquellos que quieren robar artefactos, o lo que sea", dijo Burns.
El alcalde sostiene que el gobierno federal tiene algo que hacer con las regulaciones hipotecarias. "Dar más plazo en los préstamos", menciona. "Y los gobiernos locales encarar el problema y sus efectos en los vecinos".
"En eso estamos, trabajando con residentes que tienen una hipoteca para darles un poco de alivio y ayudarlos a que no pierdan sus casas", dijo.
El Departamento de Comercio estadounidense anunció que la construcción de viviendas en Estados Unidos mostró una caída en julio a su nivel más bajo en diez años, en otra señal del deterioro del sector.
Pero en otras zonas de Miami, frente al mar, el ritmo de grandes emprendimientos no encuentra freno.
"Miami es una isla. Ha sido inmune a la desaceleración que hoy afecta al mercado de bienes en Estados Unidos gracias a una microeconomía sustentada en buena parte sobre inversión extranjera", dijo a la AFP David Donnet, consultor inmobiliario.
"Hay una gran cantidad de propiedades que no se venden", admitió. "Pero el mercado está sostenido en Miami porque ingresa mucho dinero de inversores, especialmente de Venezuela y Colombia".
Alejandro Jiménez-Ness, presidente de Domus One Devleopment Group, agrega que el proyecto "Enloquece on the Bay" que construye esa firma con apartamentos entre 450.000 y tres millones de dólares "recibió un fuerte interés de parte de mexicanos que han llegado en gran número en 2006 y siguen llegando".
Para el próximo año el mercado inmobiliario local espera lanzar una oferta de 5.000 nuevas unidades y más inversión en el sector aunque los pronósticos de mal tiempo en las ventas siembren incertidumbre.
"La crisis se trasladará en algún momento a las torres del centro de Miami. Los bancos serán los más perjudicados. Deberán alquilar las propiedades y esperar dos años a que pase el temporal para salir a vender", dijo Donnet.
Para Carlos Davila, abogado experto en ejecuciones hipotecarias (foreclosures) la sangre ya llegó al río. "Hay muchos casos de personas que se lanzaron en una inversión pero ahora avisan al desarrollador que no pueden pagar", dijo a la AFP.
Y comentó que la crisis de las hipotecas generó la aparición de "buitres", prestamistas que ofrecen un salvataje al propietario, pero terminan quedándose con la propiedad.
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