 Los mexicanos hacen compras de último momento
(AFP)
|
CANCUN, México (AFP) -
La Península de Yucatán, en el este de México, ultimaba este domingo los preparativos para el cada vez más probable impacto del huracán Dean, aunque todavía espera conocer dónde tocará tierra exactamente el meteoro.
El estado mexicano de Quintana Roo, donde primero pegará Dean según los pronósiticos actuales, en las primeras horas del martes, subió el nivel de alerta a naranja, lo que implica "peligro inminente".
Según las previsiones del estadounidense Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, aunque el ojo del huracán Dean, de categoría 4 en la escala Saffir Simpson (en la que 5 es la más fuerte), entrará en México por el sur del estado, en la zona donde viven los indígenas mayas y la más pobre.
Aunque las posibilidades de que impacte en la zona turística de Cancún y la Riviera Maya han descendido con el último giro hacia el sur del ciclón, continuaba la evacuación iniciada el sábado de los cerca de 90.000 turistas (42.000 de ellos en Cancún) que había al inicio del fin de semana en el Caribe mexicano.
"La dirección del meteroro es actualmente al oeste, los pronósticos muestran un 10% de posibilidad de que impacte en Cancún, pero definitivamente esta ciudad estará sujeta a fuertes vientos 65 a 120 km/h, el efecto de una tormenta tropical", señaló el director de protección civil de la ciudad, Mario Stoute.
Con todo, la llegada de nuevos visitantes a la zona está suspendida desde el sábado como medida precautoria y a lo largo del fin de semana han partido del aeropuerto inernacional de Cancún cerca de 560 vuelos cargados con turistas.
"Al último reporte contamos con 24.350 huéspedes en Cancún y esperamos tener 23.600 al cierre de las operaciones aéreas", dijo por la tarde el presidente de la Asociación de Hoteles de la localidad, Jesus Almaguer.
Mientras, las autoridades del estado intentaron tranquilizar a la población que en los últimos días ha realizado acaparamiento de productos y el delegado de la Procuraduría del Consumidor, Eduardo Pacheco, aseguró que "hay abasto suficiente en el estado para abastecer de víveres a la población y también de otros materiales de protección como clavos, maderas".
"Hasta ahora no hemos registrado casos de abuso en los precios o que se escondan productos", agregó el funcionario.
Donde sí comienzan a escasear algunos productos como comestibles enlatados, velas y baterías es en Yucatán, estado vecino a Quintana Roo, que también subió la alerta de peligro "moderado" a "inminente".
Por su parte, el ayuntamiento de Cancún, ciudad que en 2005 quedó fuertemente dañada y registró actos de saqueo de la población, advirtió que evitará que éstos se repitan con la presencia de 500 policías federales y estatales.
"Garantizamos que no habrá vandalismo porque es la primera exigencia de la ciudadanía", dijo el alcalde, Francisco Alor Quezada.
Además, tanto Quintana Roo como Yucatán decretaron la ley seca hasta que el huracán haya pasado.
También se están llevando a cabo acciones preventivas en los estados de Campeche, Veracruz (este), Tabasco, Chiapas (sureste de México), Tamaulipas (noroeste), San Luis Potosí y Nuevo León (norte).
En la Sonda de Campeche, situada al sureste del Golfo de México, la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) inició el desalojo de 13.360 trabajadores de las más de 140 plataformas marinas con que cuenta en la zona.
|