 Mohsen Sazegara
(AFP)
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WASHINGTON (AFP) -
El disidente iraní Mohsen Sazegara, un ex Guardián de la Revolución exiliado en Estados Unidos, estima que si Washington incluye al cuerpo armado del régimen islámico en su lista negra del terrorismo, daría un rudo golpe a Teherán con una decisión no exenta de riesgos.
En una entrevista con la AFP, este cofundador en 1979 del cuerpo de élite iraní que Washington se dispone a incluir en su lista de organizaciones terroristas expuso los riesgos de escalada y de represalias en Irak, Afganistán o Líbano que cree que desataría tal decisión.
"Como están presentes en muchos sectores económicos, las finanzas se verían duramente afectadas, en particular los proyectos gasíferos y petroleros", consideró Sazegara, actual investigador en la Universidad de Harvard, Massachusetts (noreste).
Sobre la posibilidad de que Teherán tome represalias, Sazegara matizó las consecuencias de eventuales acciones en Irak o Afganistán, pues "la complejidad de la situación en esos países no garantiza que se obtengan los resultados esperados".
De todos modos, las relaciones entre Irán y Estados Unidos darían un paso más hacia la confrontación militar y la situación se volvería más peligrosa, dado que los Guardianes de la Revolución son una institución clave del régimen islámico con un papel político y económico que sigue aumentando.
"Hoy en día son una organización muy singular. Unica, diría. Es al mismo tiempo partido político, ejército, órgano de seguridad, servicio secreto, un inmenso conglomerado empresarial", aseguró el disidente de 52 años.
Sazegara ocupó altos cargos gubernamentales hasta 1989, cuando tomó distancia del régimen islámico. Convertido en editor de diarios reformistas e impulsor de un referéndum sobre la Constitución, fue encarcelado en cuatro ocasiones y estuvo 79 días en huelga de hambre en 2003.
Ex Guardián de la Revolución, reside en Estados Unidos desde 2005 y está a punto de ser condenado a seis años de prisión en Irán por atentar contra la seguridad nacional y realizar propaganda contra el régimen.
Los Pasdarán o Guardianes de la Revolución son la primera fuerza militar del país, con más de 100.000 hombres, mejor entrenados y equipados que los soldados del ejército regular. Fue creada en 1979 por el fundador de la República Islámica, el ayatolá Jomeini, con el objetivo de defender la revolución y sus seguidores.
Si bien el cuerpo de élite se define como únicamente el brazo armado del clero islámico, "eso es para la tribuna", aseguró Sazegara.
"Ellos son los que tienen el poder y no les gusta que los clérigos los desautoricen", precisó.
Según el disidente, las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra su país no han sido efectivas pues "no atacan a las principales fuentes de poder".
"El régimen ha demostrado que lo que quiere es ganar tiempo. Por ejemplo, (creen que) si los demócratas ganan el poder en Estados Unidos, será tiempo ganado para sus actividades nucleares", anotó.
Sobre la posibilidad de reanundar el diálogo entre ambos gobiernos, Sazegara estimó que "todo pasa por la negociación".
"Pero, en toda negociación hay que hacer una demostración de fuerza. Hay que ir con la zanaharia y el garrote", concluyó.
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