|
|
|||
|
||||||||||
|
|
Terremoto en Perú América Latina Ayuda se demoró por los cortes de carreteras y desorganización Pisco, Perú. AFP. Socorristas proseguían ayer la búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto de 8 grados Richter que el miércoles asoló a Perú dejando al menos 500 muertos y miles de damnificados, mientras el hambre, la sed y el desamparo provocaban saqueos y amenazas de motines en las poblaciones devastadas. Desesperados por la escasez y las demoras en la ayuda, los pobladores de Pisco, Chincha e Ica, las localidades más afectadas por el terremoto, comienzan a perder la paciencia y a reclamar cada vez en un tono más hostil. Entretanto, el Gobierno parece impotente para afrontar la emergencia debido a los cortes de carreteras y a su propia desorganización. Un puente aéreo establecido ayer por las Fuerzas Armadas peruanas entre los aeropuertos de Lima y Pisco permitió a la Defensa Civil iniciar el reparto de ayuda humanitaria en esa ciudad de la costa central del Perú.
Ante las dificultades de acceder por otros medios, unos 40 vuelos militares de carga habían trasladado desde ayer a Pisco más de 400 toneladas de agua, víveres, ropa y medicinas, dijo el comandante Marco Aparicio, encargado de operaciones de carga del Grupo 8 de la Fuerza Aérea. Los vuelos permitieron trasladar también a expertos en desastres, médicos y especialistas sanitarios, para atender a la población que lo ha perdido casi todo. Agua vital. La escasez de agua, sobre todo, agravó el drama de los miles de damnificados de estas localidades, que en su mayoría durmieron por segundo día al aire libre cerca de los escombros de sus viviendas, y aterrados ante la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos. Precisamente, ayer en la mañana los habitantes en Pisco y las poblaciones vecinas se alarmaron ante un sismo de 5,5 grados en la escala de Richter, una de las más de 300 réplicas que se han presentado desde el miércoles.
La pregunta que los habitantes hacen con mayor frecuencia a las autoridades es por qué la ayuda no llega. El presidente peruano, Alan García, quien desde el jueves despacha en la costera Pisco, se vio precisado a explicar que el puente aéreo organizado le ha dado prioridad al traslado de enfermos graves sobre los víveres. “Nadie se va a morir de hambre, eso lo puedo garantizar”, dijo el mandatario. También el Presidente cifró en 497 el número provisional de muertos, pero reconociendo que “posiblemente pasen de 500”. “He estado hace unos momentos en la catedral (San Clemente de Pisco, que se derrumbó) cuando se recuperó un cuerpo. Según los rescatistas y bomberos, todavía hay decenas de cuerpos debajo” de los escombros. “Es lamentable”, dijo. Las primeras toneladas de ayuda humanitaria llegaron a Pisco el jueves pero se revelaron insuficientes ante las dimensiones humanas del drama, estimó la Defensa Civil. Militares y personal de socorro distribuían botellas de agua y alimentos frente a una población desesperada que se agolpaba frente a los camiones de abastecimiento.
|
|
||||||||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |