 Una calle de La Paz
(AFP)
|
LA PAZ (AFP) -
Las amenazas contra la continuidad de la Asamblea Constituyente de Bolivia se agudizaron este sábado ante la advertencia de líderes cívicos de seis regiones, que condicionan el reinicio de las sesiones a restituir la demanda de sucre de ser sede del Poder Ejecutivo y del Legislativo.
Los cívicos de Santa Cruz (este), Beni (noreste), Pando (norte), Tarija (sur), Cochabamba (centro) y Sucre (sur), convocaron a un retiro de sus representantes en el cónclave y sugirieron la suspensión temporal mientras no se resuelva la petición de Sucre y hasta que "la Asamblea garantice" una nueva Carta Magna "con consenso democrático".
"Que la Asamblea Constituyente solamente reinicie sus trabajos en Sucre cundo garantice a Bolivia y el mundo que escribirá la nueva Constitución con el consenso deomocrático de los dos tercios", afirma un comunicado de los dirigentes civiles entregado a la AFP.
Los cabecillas del movimiento anunciaron para el lunes reuniones por separado en cada uno de los departamentos (provincias) y no descartaron otras medidas de presión, al acusar al partido del presidente Evo Morales, el Movimiento Al Socialismo (MAS), que tiene mayoría en el foro, de "actitudes excluyentes".
La decisión de los líderes civiles se conoció luego de que un cabildo realizado el viernes en la ciudad de Sucre dio un plazo de seis días para que la Asamblea tenga en cuenta su pedido de incorporar otra vez en la agenda del cónclave el pedido de la capitalidad plena y después de que sus representantes se declararon en huelga de hambre.
Esta petición pretende el traslado de las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo de La Paz a Sucre, pero fue removida de los debates el martes por una votación apoyada por los asambleístas del MAS, pero cuestionada como ilegal por los cívicos.
El dirigente de Santa Cruz Luis Núñez argumentó que esa votación es una señal "dictatorial" del partido del mandatario indígena que pone en riesgo el tratamiento de las autonomías departamentales en la Constituyente, según el diario La Prensa.
Estas regiones tienen precisamente el tema de la autonomía departamental como elemento aglutinante de sus dirigentes civiles y prefectos (gobernadores) contra el modelo de gestión pública impulsado por el presidente Morales.
Por su parte, el MAS advirtió que estas posiciones ponen en riesgo la continuidad del concilio por la intransigencia de estos sectores, según declaraciones del ministro de Gobierno, Alfredo Rada, difundidas también por ese rotativo.
A su juicio, un eventual cierre de la Constituyente no sólo afectará al oficialismo, sino también a los opositores porque podrían perder su demanda autonómica y Sucre su reclamo por la capitalidad plena.
En una solicitada difundida este sábado, la presidente de la Asamblea Constituyente, la indígena Silvia Lazarte, defendió la votación, "que de ninguna manera fue ilegal", y dijo que, por el contrario, se realizó en aplicación del reglamento vigente.
"La directiva va a convocar a una reunicón para planificar el desarrollo de las próximas sesiones a fin de dar continuidad a este trabajo delicado y complicado", aseveró.
Apoyada por el vicepresidente Roberto Aguilar, también del MAS, Lazarte aseguró que no se puede pensar "bajo ninguna circunstancia en el fracaso de la Constituyente, poque de ser así, simplemente sería dar paso a un enfrentamiento mayor en ámbitos nacionales, sociales y políticos".
|