 Miles peregrinan a Memphis
(AFP)
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MEMPHIS, EEUU (AFP) -
Portando velas encendidas, decenas de miles de fanáticos de Elvis Presley franquearon solemnemente en la madrugada del jueves las puertas de "Graceland", donde vivió y falleció el rey del rock'n'roll, para rendirle tributo en el trigésimo aniversario de su muerte.
Una larga fila de dolientes, algunos con lágrimas en los ojos y portando rosas y ositos de peluche, recorrió la antigua residencia del músico, en Memphis (Tennessee, sur de EEUU), hasta el lugar donde descansan los restos de su ídolo, fallecido el 16 de agosto de 1977 por una crisis cardiaca, a los 42 años.
Canciones de Elvis resonaban en el exterior de la gran residencia blanca iluminada, mientras el público llevaba a la tumba familiar todo tipo de objetos como homenaje: un caballo amarillo de Bélgica, un molino en miniatura de Francia, una bandera brasileña de papel...
Todavía había personas esperando para entrar cuando los funcionarios cerraron las puertas a las 7 de la mañana (13H00 GMT), para preparar el lugar para el resto de las visitas del día.
Estimaron que 50.000 personas pasaron frente a la tumba de Elvis a lo largo de 11 horas.
"Vengo aquí cada año porque adoro a Elvis", contó Yosuke Funabashi, tras pasar frente a la tumba del cantante.
Oriundo de Japón, Funabashi se mudó a Memphis hace algunos años para instalar un comercio de recuerdos de Elvis que bautizó "Love me tender", uno de los grandes éxitos del "Rey".
Bill Rowe, de 57 años, de Ohio (norte), estaba frente a la entrada de Graceland desde la medianoche del martes para ser el primero en honrar a su ídolo. Concurre cada aniversario de la muerte de la estrella, y se mantiene despierto porque cree que sería "irrespetuoso y descortés" dormir en el bulevar Elvis Presley.
"Elvis me ha llevado a su mundo. Me ha enseñado lecciones importantes sobre la vida. Nunca hablar mal de alguien, sobre todo en público. Recordar de dónde venimos, y si es posible, ayudar a sus amigos", indicó.
Memphis rendirá homenaje a Elvis durante una semana. Se estima que unos 75.000 fans llegaron a la ciudad, que organizó toda una serie de eventos para conmemorar el aniversario, desde una exposición gigante, hasta competencias de sosias, debates de especialistas y múltiples homenajes.
Nacido en una familia modesta del sur de Estados Unidos, Elvis inició su carrera a mediados de los años '50 y se convirtió rápidamente en una estrella internacional, contribuyendo a hacer del rock un lenguaje internacional.
"Antes de Elvis no había nada", dijo en una ocasión John Lennon.
Mezcla de muchacho de buenas maneras y rebelde que escandalizaba con su baile sensual, Elvis se convirtió en un ícono de la cultura popular occidental.
Durante su carrera protagonizó también una treintena de películas, a menudo consideradas mediocres por la crítica.
En la América conservadora de los años 50, marcada por la segregación, logró interesar a los blancos en una música que mezclaba los ritmos del 'country' y el 'blues', y que se convertiría en el popular rock'n'roll.
Pese a que nunca realizó giras fuera de Norteamérica, su influencia franqueó ampliamente las fronteras de su país. En 1973, el concierto que dio en Hawai fue retransmitido a 40 países. Se estima que actualmente hay 625 clubes oficiales de fans de Elvis activos en 45 países, y unos 85.000 imitadores.
Con los años, el "Rey" ganó peso, se sucedieron las películas mediocres y el kitsch, y Elvis se entregó a las drogas y la depresión. Pero eso no impidió que produjera todavía clásicos como "In the Ghetto" o "Suspicious minds".
A 30 años de su muerte, Elvis sigue siendo el artista solista más exitoso de la historia, con más de 1.000 millones de discos vendidos en todo el mundo. Con ganancias anuales de 48 millones de dólares, actualmente recauda más dinero que cuando estaba en la cúspide de su carrera.
"Graceland", declarada monumento histórico en 1982 y donde el "Rey" vivió 20 años, recibe la visita de unas 600.000 personas por año.
Entre los visitantes del jueves abundaban las damas de cabellera gris, enamoradas del rey en los años 50.
Pero también muchos que eran niños cuando murió. Debbie Quinn-Booth, de 38 años, fue una de los miles de británicos que viajó para el aniversario.
"Amo a Elvis. Es mi héroe. Es el amor de mi vida. No puedo explicarlo", aseguró.
El francés George Lassus, de 62 años, estimó que el atractivo eterno de Elvis era simple: "Fuimos parte de la revolución (cultural) de los años '60 (...) sin Elvis no estaríamos aquí".
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