 Paseo espacial
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WASHINGTON (AFP) -
La Nasa esperará al menos hasta el miércoles para decidir si el escudo térmico del trasbordador espacial Endeavour, dañado durante su lanzamiento, precisa de una arriesgada reparación sin precedentes.
"Yo me inclinaría más bien a decir que no es absolutamente necesaria" una reparación, declaró durante una conferencia de prensa John Shannon, responsable de la misión. Pero "preferimos verificar nuestros cálculos recreando exactamente todas las condiciones de reingreso en la atmósfera", añadió.
Shannon, precisó que un equipo se estaba preparando en caso de que se decidiese efectuar la reparación.
Mientras, durante la jornada dos miembros de la tripulación realizaron con éxito la segunda salida orbital de la misión, que duró seis horas y media, durante la cual reemplazaron un giroscopio defectuoso de la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés), a la que está acoplado el Endeavour.
Están previstas cuatro caminatas en la misión, que fue prolongada tres días, por lo que ahora durará 14 en vez de los 11 previstos en un principio.
El Endeavour volverá a la tierra el 22 de agosto y estará acoplado a la ISS 10 días, un récord.
Un trozo de aislante del tamaño de un pomelo, tal vez con hielo, se desprendió del tanque de combustible externo del transbordador 58 segundos después del lanzamiento, el miércoles, y golpeó la capa térmica del vientre de la nave, causando un surco de 8,75 cm de largo y 5 cm de ancho, según una inspección realizada el domingo por los astronautas.
Los astronautas utilizaron una cámara de alta definición con un láser amarrados al extremo del brazo mecánico del Endeavour, maniobrado desde la cabina, para realizar la inspección.
Los ingenieros de la Nasa planeaban reproducir en el laboratorio, en una teja idéntica a las que recubren el transbordador, la misma fisura y luego ingresar todos los datos en un modelo informático para calcular con precisión si el recalentamiento de la porción dañada durante el reingreso a la atmósfera plantea peligro para la estructura en aluminio del ala.
La temperatura en ese lugar alcanza los 1.260 grados Celsius por el efecto del frotamiento de la nave, a más de 20.000 km/h, con las capas densas de la atmósfera, precisó la Nasa.
Una fisura muy extendida podría generar un accidente como el del Columbia en 2003, que se desintegró con sus siete tripulantes cuando regresaba a la Tierra.
Esa catástrofe fue provocada por una fisura en la protección térmica del ala izquierda del transbordador, producto del impacto de un trozo de espuma aislante de más de 700 gramos que se desprendió del tanque de combustible externo tras el despegue.
Una reparación del escudo térmico, hasta ahora inédita, es delicada. Un astronauta colgado del extremo de una extensión de 15 metros del brazo mecánico del Endeavour debe acercarse lo suficientemente cerca de la zona a reparar pero sin jamás tocar el frágil escudo térmico.
El brazo es maniobrado desde el interior por el piloto del transbordador.
Luego de la catástrofe del Columbia, la Nasa realizó importantes modificaciones al tanque de combustible externo para reducir el riesgo de desprendimiento de espuma aislante y de hielo, pero no logró eliminar por completo ese peligro.
Este tanque está lleno de hidrógeno y oxígeno líquido a muy baja temperatura.
Shannon indicó que no sabía si este problema recurrente retrasará el lanzamiento del próximo transbordador, previsto para fines de octubre.
La agencia espacial también instauró inspecciones en órbita al principio y al final de las misiones para detectar eventuales daños.
La Nasa prevé realizar 12 vuelos más de transbordador para terminar la ISS hacia 2010, año programado para el retiro de la flota de tres transbordadores.
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