|
|
|||||
|
|
Referendo y paz social Podemos pecar de creer que la propia es la única opinión válidaOlman Segura Bonilla Rector Universidad Nacional En una democracia, la posibilidad de elegir se constituye en una de sus máximas expresiones, aunada a valores como el respeto y la tolerancia. En este sentido, la oportunidad del referendo nos permite participar al mundo sobre la vida democrática que caracteriza a Costa Rica. Ante el trascendental tema de la participación o no de Costa Rica en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (TLC), existen opiniones a favor y en contra, que han sido debidamente defendidas. En el caso de la Universidad Nacional, el Consejo Universitario manifestó nuestra oposición al TLC desde mayo del 2006, pero igualmente manifestamos: “El Gobierno, las cámaras empresariales, los sindicatos, otras organizaciones, y de manera particular los medios de comunicación, deben actuar dentro de niveles de objetividad y respeto suficientes para que el análisis transcurra por los canales que la cordura, el civismo y los más altos valores éticos exigen, de acuerdo con la tradición histórica de resolución de diferencias que ha caracterizado a la sociedad costarricense”. En este sentido, y ante la discusión que vive el país, la guerra de encuestas y debates que se avecinan, siento la obligación de compartir públicamente mi más vehemente llamado a todos los actores sociales a evitar caer en el juego de la polarización que solo lleva al monólogo y al descontento. Si no escuchamos a otros, podemos pecar de creer que la propia es la única opinión válida, caer en el concepto errático de que nuestro criterio individual es el único que debe prevalecer. La mayoría. La realidad es que, en una democracia como la nuestra, la voz de la mayoría expresada en el referendo es la que se debe respetar. Hoy el pueblo tiene la oportunidad de ejercer directamente el voto y decidir su futuro. Coincido con quienes defienden que con TLC o sin él Costa Rica debe seguir avanzando. El país no puede negarse al desarrollo ni estancarse en un mundo en acelerada transformación, desde luego sin descuidar jamás el compromiso social con el pueblo, respetando su propio contexto y repensando el modelo de desarrollo más conveniente. El referendo es una opción participativa cuya decisión final debe apoyar la construcción de un país de bienestar y justicia social para todos. Hoy, en esta coyuntura, la participación ciudadana tiene la posibilidad de volverse realidad. En este marco los costarricenses tenemos tres grandes tareas: informarnos, algo impostergable si queremos ser autónomos, votar para ser ejemplo de democracia ante el mundo y trabajar juntos una vez pasado el referendo, respetuosos de la decisión de la mayoría y por el logro de las metas para el bienestar común. Los costarricenses solo nos sentiremos tranquilos cuando tomemos una decisión inteligente y autónoma, una decisión informada. No esperemos a que nos den información, salgamos a buscarla y elaboremos un criterio propio. Algunos tiene más acceso a esa información, otros creen que no la comprenden y unos más solo conocen una versión. Debemos escuchar a ambas partes con un fin: decidir cuál es la mejor opción para Costa Rica y sus habitantes actuales y futuros, pues lo que decidamos hoy también afectará a más de un millón de personas menores de edad que no votarán y a otros muchos costarricenses que están por nacer. Responsabilidad. En momentos como este resulta fundamental el papel de la Universidad como creadora y difusora del conocimiento, formando profesionales con criterio y conciencia crítica ante el devenir de los tiempos. La responsabilidad de nuestros profesionales es defender los valores democráticos y ser solidarios con quienes no tienen acceso a las aulas universitarias. Hoy, más que nunca, somos responsables de informar a los demás, de participar en el debate, de facilitar datos, estudios y argumentos que les permitan elegir de manera informada. La Universidad debe ser el terreno donde se debatan las ideas opuestas, apegada al más profundo respeto por la diversidad de posiciones y realmente consciente de su papel como generadora de opinión. En este sentido, la UNA seguirá con sus esfuerzos por divulgar y debatir en los foros semanales, programados tanto en varios lugares de Heredia como en nuestras sedes regionales Brunca y Chorotega. No caigamos en la polarización. No permitamos que el irrespeto, la provocación y la intolerancia prevalezcan; por el contrario, aprovechemos el referendo para dar al mundo un ejemplo de la vida democrática en Costa Rica. Al final, la opinión del pueblo es la que debe prevalecer.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |