Búsqueda
Avanzada
Sábado 04 de agosto, 2007
San José, Costa Rica.

Publicidad
  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa América 2007
Mercado de jugadores de la Primera
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Sucesos:

Foto Principal: 1680286
Miguel Hidalgo y Vera Mora, padres de Maureen, y Mauricio (hermano de la asistente judicial) asisten al juicio todos los días.
archivo
Testimonio de exnovio de asistente judicial asesinada

‘Maureen me dijo que Burgos era como Lucifer’

Hugo Santamaría declaró que víctima lo llamó días antes de morir pidiendo ayuda
Maureen le contó que Burgos la agredía y que ya no lo soportaba

Rónald Moya
rmoya@nacion.com

“Hugo, disculpe que lo llame; necesito saber qué hacer. Ya no lo soporto más; Luis Fernando es como Lucifer”.

Estas fueron las palabras que la asistente judicial Maureen Hidalgo le habría dicho por teléfono a su exnovio, el defensor público Hugo Santamaría, cuatro días antes de que la mataran.

Según el Ministerio Público, Hidalgo murió estrangulada el martes 11 de julio del 2006, en la noche, en su casa.

Santamaría, abogado de 34 años, declaró ayer como testigo en el Tribunal de Juicio de San José, que juzga al exdefensor público Luis Fernando Burgos como el supuesto asesino de su esposa.

Santamaría indicó que aquella fue la última vez que habló con Maureen pero que en los meses anteriores la asistente judicial lo llamó en varias ocasiones para contarle de las agresiones que sufría por parte de Burgos.

Dijo que esa última vez, (viernes 7 de julio del 2006) su respuesta a Maureen fue la misma de las veces anteriores: “Maureen, mejor busque otro amigo que te pueda ayudar, yo no me puedo meter en ese tipo de asuntos porque ustedes son una pareja”.

Con voz a veces entrecortada por el recuerdo de aquella última vez que escuchó a Maureen, Santamaría declaró ante los jueces que, tras conocer que a ella la habían matado, tuvo sentimientos de “culpabilidad” por no haberle dicho que sí a los pedidos de ayuda.

“Racionalmente, hice lo correcto, yo no podía meterme en los asuntos de una pareja”, señaló.

Al igual que lo ha hecho en anteriores audiencias, Burgos no se inmutó por las palabras del testigo. Siempre se mantuvo tomando notas en su computadora portátil.

Una corta relación. Santamaría explicó que el noviazgo de él con Maureen, de 28 años, se prolongó durante nueve meses de enero a setiembre del 2004.

Dijo que en diciembre de ese año, Maureen lo llamó a la oficina para preguntarle si era cierto que Burgos era un agresor. Burgos y él eran compañeros de trabajo.

“Yo le respondí que no me constaba, pero que sabía de otras funcionarias judiciales que contaban problemas con Burgos”.

Declaró que semanas después, Maureen lo volvió a llamar para decirle que lo que “ella sospechaba resultó ser cierto...”. Según el abogado, la asistente judicial se escuchaba muy nerviosa .

Pero, días después, Maureen le comunicó que se iba a casar con Burgos, de 48 años, en enero del 2005, pero la boda se canceló.

El testigo añadió que en los meses siguientes, Maureen lo llamó en varias ocasiones para contarle que ya no aguantaba más a Burgos pero que no sabía qué hacer. “Cada día son más las veces que me agrede, ya no lo soporto”, le dijo.

Últimos meses. De acuerdo con el testimonio de Santamaría, en los meses siguientes a la boda, que se efectuó el 16 de julio del 2005, Maureen se mostraba más afectada y era frecuente verla llorar.

Un día ella le dijo: “Necesito saber qué hacer, ya no te vuelvo a molestar”. Santamaría le volvió a decir que buscara ayuda en otra persona porque él no podía interferir.

Aunque ese día Maureen prometió que no lo volvería a llamar, el viernes 7 de julio lo llamó para decirle que “Luis Fernando era como Lucifer y no lo soportaba”. El 16 de julio, su cadáver apareció en un barranco, en Concepción de Atenas, Alajuela. Estaba envuelto en bolsas plásticas de jardín.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta