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Solución integral


Evita Arguedas Maklouf
Diputada

El pasado 11 de julio, junto con el presidente del Congreso, Francisco Antonio Pacheco, presenté un proyecto de ley con el expediente n.º 16.716, que pretende dar solución integral al serio problema de los matrimonios por poder y los matrimonios simulados.

En Costa Rica, hoy, el uso de la figura de los matrimonios por poder o los simulados se ha convertido en un verdadero problema, ya que el artículo 30 del Código de Familia es un portillo abierto, que permite el uso inadecuado de esta figura jurídica, produciendo situaciones fraudulentas que han permitido la obtención de la nacionalidad costarricense de conformidad con el artículo 14, inciso 5 de la Constitución. En algunos casos, este tipo de legalizaciones permite el ingreso de criminales y sicarios, que ponen en riesgo la seguridad nacional y la tranquilidad de nuestras familias.

En el país existen verdaderas redes que están utilizando la necesidad de personas pobres o indigentes para lograr, mediante pagos ridículos, el aval de un/una costarri- cense para casarse por poder con un/una extranjero/a, a quien nunca llega a conocer.

Individuos inescrupulosos, entre los cuales se encuentran notarios, han encontrado en esta figura un medio de obtención de recursos mediante la atracción al país de personas de otras latitudes, muchas de dudosa procedencia o con antecedentes delictivos, y así han convertido la institución matrimonial, tal y como fue concebida por el legislador, en una mercancía, desvirtuando el concepto del matrimonio. Esto, a su vez, agrava el problema de nuestra dinámica migratoria, así como el de la seguridad ciudadana.

Derogatoria necesaria y urgente. En defensa de la familia costarricense, ha llegado la hora de hacer prevalecer los artículos constitucionales y derogar para siempre la figura del matrimonio por poder establecido en el artículo 30 del Código de Familia, que no responde a ninguna necesidad social y, mucho menos, en un contexto en que las comunicaciones y los medios de transporte se han universalizado.

En cuanto a la responsabilidad notarial en los matrimonios simulados, se ha creído esencial rescatar la idea original de los primeros redactores del proyecto del Código de Familia, quienes buscaron individualizar la responsabilidad del notario público que celebre un matrimonio sin cumplir las formalidades de ley o un matrimonio simu- lado cuando exista el concurso doloso de este para su perfeccionamiento. En la realidad actual, corresponde ubicar esta responsabilidad dentro del Código Notarial. Se propone adicionar al efecto un nuevo inciso al artículo 145 del Código Notarial, que va de acuerdo con la gravedad, de 6 meses a 3 años de suspensión.

Para adecuar la normativa en forma armónica con el Código de Familia, se ha propuesto modificar el último párrafo del artículo 24 de ese cuerpo legal y se ha adicionado un párrafo final declarando la nulidad de los matrimonios simulados, despojándolos de todo derecho.

Tipificación penal. Finalmente, se propone legislar para penalizar a las personas que dolosamente concurran en el matrimonio simulado, mediante la adición de un párrafo segundo del artículo 176 del Código Penal, que tipifica esta conducta dentro de los delitos contra la familia. De este modo, serán sancionados con prisión de 2 a 4 años los contrayentes nacionales o extranjeros y los testigos que dolosamente den su consentimiento para casarse en forma simulada. Esta pena se agrava de 3 a 5 años cuando se trate de simulaciones con la intención de obtener beneficios migratorios. La pena será de 5 a 7 años para quienes se dediquen a la actividad ilícita de promover matrimonios simulados.

En un artículo reciente enLa Nación , se hace referencia a este tema sin conocer los alcances de esta solución que hemos propuesto y que fue ampliamente divulgada en la prensa. Tengo la esperanza de que esta iniciativa avance rápidamente en la corriente legislativa y que el Poder Ejecutivo lo convoque en el periodo de sesiones extraordinarias que comenzó este 1.° de agosto. Mientras no se produzca esta reforma, la seguridad de Costa Rica seguirá amenazada y se prolongará el círculo vicioso que hoy vivimos: manipulación de personas vulnerables, matrimonios por poder y simulados, negocios millonarios y delincuencia organizada.

Quiero rescatar una frase construida para la historia producida por la Comisión que rindió dictamen de mayoría del Código de Familia, el 24 de julio de 1973: “La familia perfecta es la formada en el amor: de los esposos, de los padres a los hijos, de estos a aquellos, de los hermanos entre sí y de la familia a la familia”.

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