 Funeral de uno de los surcoreanos asesinados por los talibanes
(AFP)
|
KANDAHAR, Afganistán (AFP) -
Una mujer, que según los talibanes es una de los 21 surcoreanos secuestrados por ellos en Afganistán, pidió ayuda este sábado en una entrevista telefónica con la AFP, organizada por los rebeldes, en la que asegura que éstos amenazan con matar a los rehenes.
"Nos amenazan, nos dicen que van a matarnos", declaró sollozando una mujer, que por momentos hablaba en inglés y en otros en dari, una de las lenguas oficiales de Afganistán.
"No sé cuánto tiempo podemos sobrevivir", añadió.
Uno de los presuntos secuestradores llamó por teléfono a un periodista de la AFP desde un lugar desconocido y luego pasó el auricular a la mujer, que se presentó con un nombre coreano irreconocible.
Por el momento no se ha podido comprobar que la mujer es uno de los 21 surcoreanos evangelistas que permanecen secuestrados tras su rapto el 19 de julio en Ghazni, a 140 km al sur de Kabul.
"Es difícil. Ellos (los captores) son muy peligrosos", declaró la mujer.
"La mayoría de nosotros estamos enfermos. Nuestras condiciones se han deteriorado en los últimos días", dijo la mujer, que explicó que el grupo de secuestrados había sido dividido y que ella se encontraba con otros tres rehenes.
"No sé si los demás están aún con vida", añadió la mujer, que pidió al secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, al Papa Benedicto XVI y a los gobiernos de Afganistán y Corea del Sur que ayuden para su liberación.
"Deben hablar con los talibanes", añadió la mujer refiriéndose al gobierno surcoreano.
La mujer pareció pedir además que no se produzca ninguna operación militar para intentar liberar al grupo, diciendo: "Por favor, que no haya guerra. Si hay una guerra, estaremos realmente en peligro".
"No estamos acostumbrados al clima", declaró también la mujer, refiriéndose a las altas temperaturas del verano afgano. "No podemos comer nada ni tampoco dormir. Echamos de menos Corea y a nuestras familias".
Los talibanes han ejecutado a dos rehenes desde el secuestro de 23 surcoreanos evangelistas el 19 de julio en la provincia de Ghazni.
Los rebeldes afganos exigen un intercambio de prisioneros, que Kabul rechaza "por principio" por temor a que se incrementen los secuestros.
Un negociador afgano indicó este sábado que las negociaciones de los delegados de Corea del Sur con los talibanes sólo pueden girar en torno al pago de un rescate, ya que el canje de presos está descartado por Kabul y "va contra la política del gobierno (afgano)".
"Las discusiones las llevan ahora principalmente los surcoreanos" en contacto telefónico con los talibanes, con la mediación de jefes tribales y religiosos, declaró a la AFP el diputado Mahmud Gailani, de vuelta a Kabul tras haber pasado varios días en Ghazni (140 km al sur de la capital) para las negociaciones.
Un responsable de la embajada surcoreana indicó bajo anonimato que las conversaciones con los talibanes no han posibilitado "ningún avance hasta el momento".
|