 Chávez celebra el ingreso al Mercosur
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CARACAS (AFP) -
El presidente Hugo Chávez reactivará la próxima semana la diplomacia bilateral en Sudamérica con una gira por Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador, tras recientes dificultades que tienen en suspenso la adhesión plena de Venezuela al Mercosur y otros megaproyectos regionales.
Chávez se propone reforzar la ayuda a esos países, gracias a que goza de una bonanza en sus ingresos petroleros.
El jefe de Estado desembarcará en Buenos Aires con más ayuda financiera para Argentina mediante la compra de 1.000 millones de dólares en bonos de deuda, que se sumarán a los casi 4.300 millones de dólares en bonos argentinos adquiridos en tres años, además del envío de fueloil para enfrentar un crudo invierno.
En Bolivia, Chávez donó la semana pasada a las Fuerzas Armadas de Bolivia 5,5 millones de dólares, que se sumaron a los 8,7 millones de dólares de ayuda a más de 180 municipios rurales y la empresa mixta Petroandina que construye dos plantas petroquímicas, con 1.500 millones de dólares aportados por Caracas.
Uruguay también es receptor de ayuda venezolana mediante acuerdos energéticos y de cooperación, en los que destaca el suministro de más 40.000 barriles diarios de crudo en condiciones preferenciales por los próximos 25 años y la ampliación de una refinería uruguaya.
Ecuador prevé asociarse con Venezuela para construir una refinería de petróleo invirtiendo unos 5.000 millones de dólares, para explotar en conjunto un campo en la Amazonia con reservas por unos 1.000 millones de barriles.
Chávez emprende este viaje tras haberse ausentado de la reciente cumbre en Asunción del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) y luego de enfrentarse con el Senado de Brasil, que le había pedido reconsiderar su decisión de no renovar la licencia a la televisora privada RCTV.
Venezuela sumaría sus reservas de hidrocarburos al mecanismo de integración, pero Chávez estableció el mes de setiembre como límite para que los legisladores de Brasil y Paraguay aprueben el ingreso de su país a Mercosur, que ya fue ratificado por Argentina y Uruguay, o retirará la solicitud.
Otro proyecto promovido por Chávez, el gran Gasoducto del Sur, que abarcaría unos 8.000 kilómetros y requeriría inversiones de por lo menos 20.000 millones de dólares, también ha sufrido demoras hasta quedar congelado.
"Ataques desde la misma Sudamérica han logrado enfriar el Gasoducto del Sur", denunció el mandatario esta semana.
"No podemos hacer este proyecto solos, como si yo estuviera pensando en dinero", se quejó Chávez.
En abril, durante la Primera Cumbre de Energía sudamericana en la isla Margarita, Venezuela buscó sin éxito obtener un consenso sobre el megaproyecto.
El presidente de la estatal brasileña Petrobras, Sergio Gabrielli, puso paños fríos cuando dijo en esa ocasión a la AFP que el gasoducto apenas se encontraba en "estudios preliminares y es muy temprano para saber cifras de longitud e inversión".
Venezuela también planteó en la misma cumbre energética la creación de una organización de exportadores de gas.
El canciller brasileño, Celso Amorim no ocultó su molestia cuando dijo a la AFP: "No tiene cabida en una reunión de este tipo defender una OPEP del gas. Si ellos (Venezuela y Bolivia) lo hacen es su problema".
Otro sueño del jefe de Estado venezolano, el Banco del Sur de países sudamericanos, sigue entrampado en la negociación de los puntos esenciales como la participación del capital, el sistema de derecho de voto o su sede.
Ante esa dificultad, los ministros de siete países firmarán en agosto en Río de Janeiro una Declaración Fundacional, para luego proseguir las negociaciones.
Aparte de esa declaración, "aún no hay nada concreto, cualquier afirmación definitiva o taxativa sobre esos puntos -capital, estructura de voto, sede, etcétera- es una especulación", dijo a la AFP en Brasilia el secretario de Asuntos Internacionales del ministerio de Hacienda, Luiz Eduardo Melin.
El viernes por la noche, Chávez denunció que en el camino de la integración "estamos siendo bombardeados por una bestial campaña que viene desde Washington, que compra personalidades políticas en congresos y en gobiernos".
"Se arman a veces tormentas en un vaso de agua en los periódicos, en la televisión y a veces hacen daño a las relaciones entre los países, porque hay sensibilidades que quedan heridas", dijo en una alusión a Brasil.
"Debemos estar por encima de esos ataques e intrigas que quieren sembrar entre nosotros", puntualizó el mandatario, antes de exclamar "¡Viva la Unión Sudamericana!".
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