 Ministro de Relaciones Exteriores de Sudán, Lam Akol
(AFP)
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ADIS ABEBA (AFP) -
Varios Estados miembros de la Unión Africana (UA) prometieron el jueves en una reunión en Adís Abeba aportar tropas suplementarias a la futura fuerza híbrida de la ONU y de la UA en la región sudanesa de Darfur (UNAMID).
"La respuesta que hemos obtenido de nuestros Estados miembros es alentadora. Muchos han prometido enviar tropas: Burkina Faso, Nigeria, Egipto, Etiopía, Camerún y Mauritania, y otros muchos han prometido hacer otras contribuciones", declaró a la prensa el comisario de la UA para la Paz y la Seguridad, Said Djinnit.
La reunión tenía como objetivo animar a los países de la UA a aportar tropas suplementarias a la UNAMID, cuyo despliegue autorizó el martes el Consejo de Seguridad de la ONU, y que será la mayor misión de paz en el mundo.
La resolución 1769 sobre el despliegue de la fuerza híbrida, compuesta de 26.000 soldados y policías, destaca que la operación debe "tener un carácter esencialmente africano y las tropas deben, en la medida de lo posible, venir de países africanos".
Tras años de tergiversaciones y de presiones occidentales, Sudán aceptó el principio de dicho despliegue, con la condición de que los soldados africanos compongan el grueso de la fuerza.
Al término de la reunión en Adís Abeba, el subsecretario de Estado del ministerio sudanés de Relaciones Exteriores, Mutref Sadik, declaró a la prensa que la resolución votada "es una buena base para la operación híbrida. (...) Pensamos que la dirección (de la fuerza) debería venir de Africa".
Poco antes, Djinnit señaló que Ruanda y Nigeria, los principales contribuidores de la fuerza actual de la UA en Darfur (AMIS), "se comprometieron hace meses a enviar batallones suplementarios".
Ruanda y Nigeria han desplegado cada uno más de 1.500 soldados en esta provincia del oeste de Sudán.
Unos 7.000 soldados africanos, procedentes de 26 países, participan actualmente en la AMIS, desplegada desde agosto de 2004.
La fuerza de la UA, que ha perdido al menos a 19 de sus miembros desde hace tres años, acusa desde el principio una gran falta de medios financieros y humanos, y es muy criticada por su incapacidad para reducir la violencia en Darfur.
Darfur es, desde febrero de 2003, el escenario de una guerra civil que ha provocado unos 200.000 muertos --una cifra que niega Jartum-- y más de dos millones de desplazados, en una población total de seis millones.
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