 Equipo McLaren en Gran Premio de Europa
(AFP)
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HUNGARORING, Hungría (AFP) -
El duelo Ferrari-McLaren vuelve al asfalto bajo alta tensión el domingo en el Gran Premio de Hungría, donde la 'Scuderia' llega roja de ira después de la decisión de la FIA de perdonar deportivamente a su rival en el escándalo de espionaje que les enfrenta.
La apelación del presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley, contra la decisión del Consejo Mundial de su federación suavizó un poco la furia italiana, enfadando a la escudería británica, que pensaba la historia enterrada en el plano deportivo.
En el circuito de Hungaroring, Kimi Raikkonen y Felipe Massa, cuyos monoplazas F2007 se mostraron superiores a los MP4-22 de Fernando Alonso y Lewis Hamilton en las últimas tres carreras, serán los encargados de cambiar la situación sobre el asfalto.
Raikkonen y Massa estarán más motivados que Alonso, que les robó el protagonismo y la victoria en Nürburgring quince días antes, cuando la Scuderia soñaba con un doblete.
El altercado entre Massa y Alonso después de la carrera muestra hasta qué punto sube la tensión entre los cuatro candidatos al título en una temporada palpitante, cuando, con el Gran Premio de Hungría incluido, quedan siete carreras antes del desenlace.
Con su victoria en el Gran Premio de Europa, Alonso se colocó a dos puntos de su compañero y líder del campeonato, Hamilton, que acabó noveno, fuera de los puntos. Por primera vez en sus diez carreras en la Fórmula 1, el británico no subió al podio.
En un circuito donde obtuvo su primera victoria en 2003, Alonso espera volver a bañarse en champán, aprovechando el lento trazado húngaro, comparable a Mónaco, donde los Ferrari se mostraron inferiores.
"Es importante contar con un monoplaza estable para controlar las curvas lentas y largas", explica el doble campeón del mundo. "El MP4-22 se ha comportado bien hasta ahora en este tipo de circuitos, así que espero una buena carrera", reconoce.
Y en estas condiciones, su rival más serio será de nuevo su compañero Hamilton.
Pero los pilotos de la Scuderia confían en dar la sorpresa. "Todo el mundo dice que los McLaren serán mejores que nosotros aquí, pero yo no estoy seguro", replica Raikkonen. "Hemos progresado bastante desde Mónaco".
El Gran Premio de Hungría marcará también el debut como piloto titular del joven alemán Sebastian Vettel, de 20 años, sustituto hasta final de temporada del estadounidense Scott Speed, despedido.
Vettel disputó su primer Gran Premio de Fórmula 1 en Estados Unidos como sustituto en BMW Sauber, donde era reserva, de Robert Kubica, accidentado en Canadá. El alemán acabó octavo, convirtiéndose en el piloto más joven de la historia en marcar un punto en el campeonato.
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