 El ministro saudí de Relaciones Exteriores, durante una rueda de prensa con Rice
(AFP)
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YEDA, Arabia Saudí (AFP) -
El gobierno saudí anunció el miércoles que enviará una misión diplomática a Irak y refutó las críticas estadounidenses que la acusan de no hacer nada por la estabilización de ese país, víctima de una violencia endémica.
"Para apoyar al gobierno iraquí (...), hemos decidido enviar una misión diplomática del ministerio de Relaciones Exteriores para ver cómo (se puede) establecer nuestra embajada en Bagdad", declaró el canciller saudí, Saud Al Faisal.
"Hemos manifestado el deseo de trabajar de cerca con el gobierno iraquí sobre las medidas de seguridad, en particular la lucha contra las actividades terroristas", agregó.
El canciller hizo estas declaraciones durante una conferencia de prensa conjunta con la jefa de la diplomacia de Estados Unidos, Condoleezza Rice, y el secretario de Defensa, Robert Gates, quienes visitaron Yeda, al borde del mar Rojo, en el marco de su gira regional.
La embajada de Arabia Saudí en Bagdad cerró en diciembre de 1990. Los dos países restablecieron sus relaciones diplomáticas en 2004, después de la invasión de Irak, liderada por los norteamericanos, y la caída del régimen de dictador Saddam Hussein. Sin embargo, la legación no volvió a abrir sus puertas debido a la inseguridad reinante en el país.
Rice se felicitó por esta decisión, recordando que Washington había incitado a los países vecinos de Irak a desarrollar sus relaciones bilaterales con el gobierno del primer ministro iraquí, el chiita Nuri al Maliki.
Según informaciones de prensa, Estados Unidos acusa a Arabia Saudí de intentar debilitar el gobierno iraquí financiando a grupos sunitas.
"Todo lo que podemos hacer para proteger las fronteras entre Arabia e Irak, lo hemos hecho (...). Lo que necesitamos ahora está del otro lado de la frontera. Les aseguro que el paso de terroristas se hace de Irak hacia Arabia Saudí, y no a la inversa", afirmó el canciller saudí.
"El reino continúa apoyando los esfuerzos regionales e internacionales destinados a restablecer la estabilidad en Irak", insistió.
El martes, Rice arrancó en el balneario egipcio de Charm el Cheij (Egipto) un compromiso a los aliados árabes de Estados Unidos para colaboren en la estabilización de Irak.
Tras su visita en Arabia Saudí, los caminos de Rice y Gates se separaron y cada uno prosiguió en solitario su gira por la región.
Gates se dirigió a Kuwait, donde se reunió con los responsables de seguridad kuwaitíes para reforzar la cooperación conjunta y tiene previsto conversar con el príncipe heredero, Nawaf Al Ahmad Al Sabah, y el primer ministro, Nasser Mohammad Al Ahmad Al Sabah.
Rice, por su parte, se encaminó a Israel, donde mantuvo un encuentro con la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, con la que estrenó un despliegue diplomático que prevé entrevistas con dirigentes israelíes y líderes palestinos en busca de una solución a su conflicto.
Se trata de la primera visita a la zona de un alto funcionario estadounidense desde que el movimiento islamista palestino Hamas tomó por la fuerza la franja de Gaza el 15 de junio.
"Este es un momento de oportunidades, ha llegado la hora de aprovecharlas", dijo Rice.
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