 Militar vigila penal de EEUU de máxima seguridad en Guantánamo
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WASHINGTON (AFP) -
La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos rechazó este lunes asumir un caso presentado por dos detenidos de la prisión norteamericana de Guantánamo (isla de Cuba), quienes cuestionan la legalidad de las cortes militares de esa base.
En su solicitud, el yemení Salim Ahmed Hamdan y el canadiense Omar Khadr reclamaban beneficiarse de las protecciones que brinda la Constitución de Estados Unidos, sobre todo en materia de derechos de defensa.
Ambos afirmaban que no tuvieron tiempo para buscar otros caminos legales para investigar si estaban protegidos por la Constitución estadounidense dada la cercanía de la fecha del juicio.
Sus abogados cuestionan en particular el hecho de que los tribunales de excepción autoricen a la acusación a recurrir a testimonios indirectos u obtenidos bajo presiones.
El gobierno estadounidense había señalado que los extranjeros detenidos no podían invocar la Constitución estadounidense.
La Corte Suprema no dio este lunes explicaciones para su rechazo pero precisó que sólo tres jueces en nueve (David Souter, Ruth Ginsburg y Stephen Breyer) estaban a favor de que el tribunal adoptara el caso.
A principios de abril la Corte Suprema había rechazado examinar el recurso de decenas de prisioneros que cuestionaban su detención, alegando que no tenían derecho a contestar su reclusión ante una corte federal y que aún les quedaba un recurso posible ante el Tribunal Federal de Apelaciones de Washington.
El rechazo de la Corte Suprema a considerar el reclamo de Ahmed y Khadr abre la puerta a sus respectivos procesos, que deben iniciarse este verano en Guantánamo, a pesar de sus reglas fueron cuestionadas.
Omar Khadr, detenido en Afganistán cuando tenía 15 años, fue oficialmente acusado el 24 de abril de asesinato y apoyo al terrorismo. Es el segundo detenido enviado a un tribunal de excepción, de acuerdo con la ley promulgada en el último otoño (borea) y fuertemente cuestionada, sobre todo fuera de Estados Unidos.
Nacido en Canadá, Khadr es el hijo de un ingeniero de origen egipcio, Ahmed Said Khadr, considerado por las autoridades norteamericanas como uno de los financistas de Al Qaida y muerto en octubre de 2003 en un ataque paquistaní contra combatientes de la red terrorista.
Por su lado, Salim Ahmed Hamdan, ex chofer del jefe de Al Qaida, Osama bin Laden, detenido en Afganistán en noviembre de 2001, ya había sido inculpado por complot en junio de 2003 en un tribunal militar de excepción.
Sin embargo, el año pasado cuestionó esos tribunales creados por las autoridades estadounidenses inmediatamente después de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
El caso llegó a la Corte Suprema, que le dio la razón, estimando que con la creación de esos tribunales el presidente estadounidense, George W. Bush, se habría extralimitado en sus potestades.
Pero en octubre el presidente Bush promulgó una ley por la que se creaban nuevos tribunales militares de excepción para juzgar a los "combatientes enemigos" sospechosos de mantener vínculos con Al Qaida o los talibán.
Inaugurado en enero de 2002, el centro de detención de Guantánamo cuenta ahora con 380 prisioneros, de los que aproximadamente 80 están a la espera de ser trasladados o liberados.
Entre 60 y 80 detenidos serán llevados ante un tribunal de excepción. No hay nada definido para los más de 200 que el gobierno estadounidense no tiene previsto ni inculpar ni liberar.
El primero de los juzgados, el australiano David Hicks, fue condenado en marzo a 9 meses de prisión, tras haberse declarado culpable de apoyar iniciativas terroristas. Purgará lo que le queda de pena en Australia.
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