 Juez israelí retirado Eliahu Winograd
(AFP)
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JERUSALEN (AFP) -
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, fue acusado de un "severo fracaso" en la gestión de la guerra en Líbano del verano boreal de 2006 por el informe de la comisión gubernamental de investigación sobre ese conflicto hecho público este lunes.
Las conclusiones del informe son más graves de lo previsto y culpan, además de a Olmert, al ministro de Defensa, Amir Peretz, y al ex jefe de Estado Mayor Dan Halutz.
Sin embargo, el propio Olmert anunció este lunes que no piensa dimitir. "No sería oportuno que dimitiese y no tengo intención de hacerlo", dijo en una alocución radiotelevisiva.
No obstante, el primer ministro admitió que "numerosos errores fueron cometidos por quienes tomaron las decisiones, incluido yo mismo. Hay que reparar esos errores".
El viceprimer ministro, Shimon Peres, subrayó por su parte que la comisión no pidió la dimisión de Olmert.
"Aunque haya podido dar recomendaciones personales, no lo ha hecho. Se ha limitado con pedir al gobierno que aproveche la ocasión y repare las cosas", afirmó Peres.
En una conferencia de prensa, el presidente de la comisión, el juez Eliahu Winograd, declaró que Olmert es culpable de un "fracaso severo en el ejercicio de su juicio, de la toma de responsabilidad y de la prudencia".
"La responsabilidad recae sobre el primer ministro, el ministro de Defensa y el ex jefe de Estado Mayor", afirmó Winograd, poco después de haber entregado el informe a Olmert y Peretz.
"El primer ministro tomó su decisión (de declarar la guerra al movimiento chiita libanés Hezbolá) deprisa y corriendo, pese al hecho de que no se le había presentado ningún plan militar detallado y que él tampoco lo había pedido", agregó el juez.
Winograd también reprochó a Olmert no haber realizado las "necesarias consultas" fuera del ejército y "no haber tenido en cuenta suficientemente las reservas políticas que le fueron presentadas antes de su decisión del 12 de julio", el día en que Israel lanzó su ofensiva contra Hezbolá en el sur de Líbano.
Asimismo, el primer ministro israelí es "responsable del hecho de que los objetivos de la campaña no fueron definidos clara y cuidadosamente", subrayó el magistrado.
Según éste, Olmert "no modificó sus planes una vez que se dio cuenta de que las previsiones y las expectativas de las acciones de Israel no eran realistas" ni realizables.
Por su parte, Peretz, ex sindicalista sin experiencia militar, fue acusado por Winograd de haber "fracasado en el ejercicio de sus funciones".
"En consecuencia, su presencia a la cabeza del ministerio de Defensa durante la guerra afectó a la capacidad de Israel de dar una buena respuesta a los desafíos a los que tuvo que enfrentarse", añadió.
"No preguntó al ejército por sus planes operacionales y no los examinó. No comprobó el nivel de preparación y entrenamiento del ejército. No examinó la correspondencia entre los objetivos y las formas de acción", insistió el juez.
Con respecto a Halutz, que dimitió en enero de su cargo de jefe de Estado Mayor, "fracasó en sus funciones de comandante en jefe del ejército y elemento clave de la dirección político-militar. Presentó lagunas en su profesionalismo, su responsabilidad y su juicio".
La oposición tanto de izquierda como de derecha exigió la inmediata dimisión de Olmert y Peretz, mientras una agrupación de partidos ha organizado una manifestación para el jueves, en Tel Aviv, para pedir que el primer ministro abandone su cargo.
Por su parte, Hezbolá declaró que el informe confirma la histórica derrota de Israel, mientras que la Casa Blanca reaccionó respaldando al primer ministro israelí y afirmando que éste es "esencial" para los actuales esfuerzos de paz con los palestinos.
El informe analiza los seis años siguientes a la retirada unilateral israelí del sur del Líbano, en mayo de 2000, hasta el quinto día del conflicto con Hezbolá en el sur de Líbano, que terminó el 14 de agosto.
El documento tiene 320 páginas y es preliminar, ya que el definitivo está previsto para julio.
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