 Daniel Ortega
(AFP)
|
MANAGUA (AFP) -
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra en Managua para discutir con el gobierno izquierdista del presidente Daniel Ortega su propuesta económica con prioridad en lo social y reducción de pobreza en el país, según las autoridades financieras.
La propuesta gubernamental, cuyo contenido no es de dominio público, fue entregada a la misión del FMI que encabeza Vikram Haksar y su representante local, Humberto Arbulú, en el inicio de la segunda ronda de conversaciones en la sede del Banco Central, señalaron fuentes oficiales.
"Al documento de 200 páginas que reúne la programación financiera y políticas macroeconómicas se le incorporaron indicadores sociales que reflejen el desarrollo humano y calidad de vida que los nicaragüenses necesitan", dijo a la prensa el presidente del Banco Central, Antenor Rosales, antes de iniciar la reunión.
Las conversaciones con la misión del FMI durarán 10 días "en los que vamos a esclarecernos de esa propuesta" que incluye una reforma tributaria y proyectos para un cambio en la matriz de generación de energía a base de petróleo por fuentes geotérmicas e hidroeléctricas, comentó Rosales.
Ortega, pese a ser un crítico de las políticas neoliberales que se han impulsado en los últimos 16 años en el país, al comienzo de su gestión en enero se comprometió a no hacer cambios macroeconómicos drásticos, lo que fue valorado positivamente por agentes económicos y autoridades del FMI.
Empero, el mandatario ha expuesto entre líneas la intencionalidad de su gobierno en las negociaciones, según las cuales "aspira a lograr una soberanía para nuestro país en el orden social y en el orden económico".
"Estamos negociando para poder liberarnos del FMI y antes de cinco años Nicaragua va a estar liberada. Pueden estar totalmente seguros", prometió Ortega la semana pasada. Nicaragua mantiene una deuda de 63 millones de dólares con el Fondo, según datos del Banco Central.
En la cita de Managua "no se va a decidir" el acuerdo con el FMI porque no es asunto que se pueda hacer en dos o tres reuniones, aseguró el mandatario. "Siempre una negociación con el Fondo lleva tiempo", añadió.
Desde 1990 Nicaragua aplica un programa de ajuste económico con una fuerte restricción del gasto público, control de inflación, cambio monetario y privatización de bienes del Estado, entre otras medidas que Ortega considera causantes del aumento de la pobreza.
"Tenemos la autoridad moral" para decirle al FMI que no pueden exigirnos que este pueblo se siga amarrando la faja y tendrán que aceptar la propuesta del gobierno, planteó el gobernante días atrás al referirse a las pláticas.
"No tenemos prisa" en negociar un acuerdo con Managua, dijeron por su parte las autoridades del FMI, que aseguraron que le darán al país todo el tiempo que quiera para desarrollar su programa económico.
Nicaragua culminó en diciembre su último programa con el FMI, que calificó su desempeño de exitoso dado que la situación económica del país es fuerte en términos de indicadores macroeconómicos.
El acuerdo que se negocia con el FMI es para un período de tres años, aunque no se han mencionado los recursos financieros que acompañarán el convenio.
En declaraciones a un programa de televisión, Rosales -quien representa al país en las reuniones- valoró que hay un cambio significativo en las actuales negociaciones.
|