 Néstor Kirchner
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, reveló la noche del lunes que recibe amenazas a diario e insistió en que el incidente del sábado, cuando un camión volcó frente a su casa en la provincia natal de Santa Cruz (sur), fue un atentado.
"A mí me amenazan diaria y cotidianamente por muchas cosas", sostuvo el mandatario en un acto en la Casa de Gobierno.
Kirchner confirmó también que está amenazada su madre, María Ostic, pero dijo que ella le pidió que no se preocupara porque ya había vivido 88 años.
El jefe de Estado criticó a algunos dirigentes de la oposición que manifestaron sospechas sobre lo sucedido el sábado frente a la residencia de la familia presidencial en Río Gallegos (2.800 km al sur), cuando un camión con acoplado y fuera de control volcó a pocos metros de la vivienda.
"Si me tiran un camión contra mi casa (dicen que) fue casualidad, pero si le hubiera pasado a cualquier dirigente de la oposición (hubieran dicho) que falta seguridad o que (el episodio) fue armado por el Gobierno", enfatizó Kirchner.
"No tengo miedo a nada. Si pude soportar a la dictadura (1976-1983), seguramente lo podré hacer con este tipo de cosas", dijo el presidente y pidió ayuda a los argentinos para "seguir buscando memoria y justicia y cambiando el país".
Las amenazas y el supuesto atentado, según la versión gubernamental, se produjeron en un marco de tensión que vive Santa Cruz a raíz de una prolongada huelga del sindicato de docentes en demanda de mejoras salariales.
El distrito santacruceño está situado en el extremo sur del país y es rico en petróleo, con una economía de base agrícola y una población estable de unas 170.000 personas que viven principalmente del empleo público.
El Gobierno calificó el domingo de atentado la acción de un agente privado de seguridad que el sábado se había apoderado de un camión y lanzado a una descontrolada carrera en la que hirió a siete personas hasta volcar frente a la residencia de Kirchner en Río Gallegos.
Ni el presidente ni nadie de su familia estaban en ese momento en la vivienda.
El Gobierno identificó al conductor como Walter Mansilla Alarcón, a quien calificó de activista radicalizado que participa de las movilizaciones callejeras de los maestros.
Mansilla Alarcón, nacido en Chile y nacionalizado argentino, quedó detenido y fue sometido a pericias psiquiátricas ordenadas por la Justicia.
Los especialitas del Tribunal Superior de Santa Cruz determinaron que el guardia presenta "un cuadro psicopatológico compatible con la psicosis paranoide", de acuerdo a un diagnóstivo presuntivo.
El extraño incidente del sábado levantó una polémica en la que terció Roberto Lavagna, ex ministro de Economía de Kirchner y presidenciable por una coalición opositora socialdemócrata, al opinar que "genera ciertas dudas la versión del atentado".
La campaña política para las elecciones presidenciales del 28 de octubre cobró virulencia en las últimas semanas con duras acusaciones verbales entre el oficialismo y la oposición.
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