 Luna Rossa corre contra la Victory Challenge
(AFP)
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VALENCIA, España (AFP) -
América Latina, única región del mundo sin desafío en la Copa América de vela, está no obstante bien representada, con la presencia de varios participantes en otros barcos, como el argentino Santiago Lange, navegante de la embarcación sueca Victory Challenge.
Para la 32ª edición de la 'Cup', Norteamérica tiene al BMW Oracle Racing (Estados Unidos), Africa al Team Shosholoza (Sudáfrica), Asia participa con el China Team, Oceanía con el Team New Zealand, y Europa cuenta con ocho representantes (un desafío francés, un alemán, un sueco, un español y tres italianos, sin olvidar al 'defender', el suizo Alinghi).
América Latina estuvo a punto de tener su desafío, pero el equipo de Brasil decidió finalmente participar en la Volvo Race 2006, competición de vela alrededor del mundo para monocascos, que hace escala en el país sudamericano en Río de Janeiro.
No obstante, hay un brasileño en Valencia, Torben Grael, multi-medallista olímpico y estratega de uno de los favoritos de la Copa Louis Vuitton, el desafío italiano Luna Rossa.
Pero, teniendo en cuenta el número de personas incluidas en los equipos que compiten en Valencia y la experiencia en la construcción de embarcaciones, Argentina está en tan buen lugar como Brasil para tener un desafío competitivo.
"Me gustaría. Ahora hay cinco regatistas navegando acá", explica a la AFP Santiago Lange, ingeniero naval de formación y navegante del Victory Challenge.
Este marino argentino de 46 años recuerda que muchos de los desafíos presentes en esta 32ª edición de la Copa América han recurrido a ingenieros argentinos para construir sus barcos o participar en su construcción.
Es el caso del Desafío Español, del BMW Oracle, del +39 Challenge y del Victory Challenge, cuyo ingeniero, Mani Frers, fue quien trajo a "Santi" Lange al Victory Challenge.
"Hay un montón de buen material humano", añade Santiago Lange, quien se inició en la vela a los seis años con su hermano. "Pero necesitamos el rico con pasión" como Ernesto Bertarelli con Alinghi, vencedor de la Copa América de vela en 2003.
"La vela no es deporte popular en Argentina, el 90% es fútbol", subraya el navegante del Victory Challenge, ganador de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas y varias veces campeón del mundo.
"Pero hay mucha afición a la vela. Se ve mucha gente navegando, en invierno o en verano", afirma, así que, ¿qué le falta a Argentina para tener un desafío?
"Para un país como Argentina, buscar la manera de hacer una Copa América de vela a través de una empresa, no es viable", explica Santiago Lange.
"Porque la camiseta de Boca o de River valen la décima parte que la Copa América y allá llaman cien veces más la atención del público", continúa.
"Hace falta gente con mucha pasión hacia la vela, que quieran involucrarse en este deporte, que dé el primer empujón y después pueden venir las empresas", concluye.
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