Búsqueda
Avanzada
Viernes 20 de abril, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:


¿Reforestar o cultivar madera?

Debemos reposicionar las plantaciones forestales como actividad productiva competitiva

Osvaldo Corella
Ingeniero forestal

Si bien los esquemas de incentivos, subsidios y, ahora, de pago de servicios ambientales para el fomento de la reforestación han dado un aporte significativo en términos de área reforestada y nos han puesto como ejemplo mundial en reforestación (La Nación , 14/3/07), nos encontramos ante el reto de orientar plantaciones forestales al cultivo sostenible de madera.

Para empezar, debemos reposicionar las plantaciones forestales como actividad productiva competitiva, máxime si consideramos la alta demanda de tierra para usos agropecuarios, y debemos dejar de pensar en las plantaciones forestales como simple reforestación.

En cualquier otra actividad económica, esto se define por el producto al que se dedica la actividad, ¿por qué entonces continuamos viendo el cultivo de madera como reforestación?

Orientación. Si solamente fuera un problema de semántica, podríamos dormir tranquilos, pero no lo es. Esta falta de orientación productiva por parte del Estado –claro sin quitarle sus servicios ambientales– ha hecho que las inversiones en plantaciones forestales al final fueran parte de un viejo engranaje de proteccionismo de la industria forestal, que siguió siendo una industria de frontera agrícola, diseñada para abastecerse de productos de la deforestación, de gran cantidad de madera barata.

Este proteccionismo industrial del sector forestal ha mantenido los precios de la madera en pie muy bajos, y ha generado un éxodo de este tipo de inversiones de vuelta a inversiones agropecuarias.

Además, se desconoce la extensión total de plantaciones, las especies cultivadas y mucho menos la calidad de esta madera, si tomamos en cuenta que en los últimos años el consumo de madera del país es mayoritariamente aportado por las plantaciones y no por el bosque, y que estamos en una etapa de desabastecimiento de madera proveniente de plantaciones; pareciera que algo ha estado mal.

El cultivo de madera se ha quedado en la reforestación y al cosecharse no produce lo esperado por haberse incentivado cantidad y no calidad. En la otra acera, los grandes productores, que no necesitan incentivos, continúan avanzando y encontrando en la actividad muchos beneficios, mediante la integración de la producción de madera con la parte industrial, básicamente por un cambio en la mentalidad.

Especies. El sector forestal debe, ante una situación de escasez, poner las barbas en remojo y evaluar el potencial de aporte de las plantaciones forestales al consumo de madera en el país, con miras a determinar cuáles son las especies que se deben incentivar y en qué condiciones.

Cómo actividad económica, requerimos mecanismos financieros que van más allá de los pagos de servicios ambientales, como los créditos, compra de madera por adelantado, subastas, etc. Las instituciones del Gobierno deben brindar asesoría en organización, comercialización y cadenas de valor, pero pensando en los verdaderos inversionistas forestales y no en la industria forestal tradicional, que no ha invertido en bosques ni en la reconversión de su industria.

Tenemos que cambiar nuestra política forestal que ha dado al traste con el interés en el cultivo de madera por parte de pequeños y medianos productores. Debemos reevaluar la forma de incentivar la inversión forestal, para que continúe revalorizando la tierra y mejorando las condiciones de vida de los pequeños y medianos productores forestales.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta