 Lariyani en Múnich
(AFP)
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TEHERAN (AFP) -
Irán anunció este viernes que la instalación de centrifugadoras en su planta de enriquecimiento de uranio en Natanz prosigue sin pausa, a cinco días de la reanudación de las negociaciones con el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Javier Solana.
"La instalación de las centrifugadoras se lleva a cabo de forma continua y cada vez que los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) vengan a Teherán, constatarán cambios importantes" en Natanz (centro), declaró a la agencia oficial Irna el jefe de la oficina atómica nacional, Gholamreza Aghazadeh.
"Pasamos a la fase industrial, pero necesitamos varios años para crear una unidad industrial capaz de producir combustible para nuestras centrales", con las "50.000 centrifugadoras que hacen falta", añadió.
La AIEA confirmó el miércoles que Irán instaló ocho grupos de 164 centrifugadoras cada uno en los sótanos de Natanz, es decir, 1.312 aparatos.
El 9 de abril, el presidente iraní, el ultraconservador Mahmud Ahmadinejad, anunció el paso al enriquecimiento a escala industrial, sin precisar el número de centrifugadoras puestas en marcha.
Irán sigue desafiando así al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que aprobó dos resoluciones que incluyen sanciones al régimen de Teherán por su rechazo a suspender el programa de enriquecimiento.
Las potencias occidentales temen que Irán aproveche esas actividades para dotarse de la bomba atómica, lo que niega Teherán.
Estados Unidos insiste en que da prioridad a la vía diplomática para solucionar el conflicto, pero no descarta ninguna opción.
Ali Larijani, encargado iraní de las cuestiones nucleares, y Javier Solana acordaron el miércoles reanudar las negociaciones sobre el tema el próximo miércoles en un lugar no anunciado.
Desde enero de 2006, Solana, en nombre de seis grandes potencias (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania), pide en vano a los responsables iraníes que suspendan toda actividad ligada al enriquecimiento para entablar verdaderas negociaciones.
En concreto le ofrecieron una amplia colaboración económica y energética, pero con la condición de parar el controvertido programa nuclear. De nuevo, Aghazadeh rechazó esa hipótesis.
"Nuestra política no es parar las actividades de enriquecimiento, pero estamos dispuestos a negociar para crear confianza y desterrar inquietudes", dijo.
En el rezo del viernes en Teherán, el ex presidente Akbar Hachemi Rafsandjani apeló a las potencias a optar por "la vía del diálogo". "No renunciaremos a nuestros derechos, pero podemos garantizar que no emprenderemos la vía militar", añadió.
Aghazadeh anunció además la puesta en funcionamiento en Ispahan (centro) de una fábrica de tubos de circonio destinados a la conducción de combustible en el corazón de las centrales nucleares civiles.
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