 Moratinos junto al canciller de Uruguay y el jefe de gabinete argentino
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MADRID (AFP) -
Argentina y Uruguay acordaron este viernes continuar el diálogo directo iniciado esta semana que termina en Madrid, bajo el auspicio español, con el fin de hallar soluciones al conflicto creado por la instalación de papeleras en zonas limítrofes o compartidas.
En un documento llamado "Declaración de Madrid", los dos países se comprometieron "a abstenerse de adoptar medidas o actitudes que puedan contribuir a profundizar las diferencias existentes o a incrementar las tensiones", tras destacar que habían "reestablecido el diálogo directo entre ellas en torno a las diferencias que actualmente mantienen".
Tras "lamentar profundamente la situación creada entre los dos países" y expresar "su voluntad inequívoca de empeñarse en resolver de manera amistosa" y promoviendo el diálogo "las diferencias que separan a las dos naciones hermanas", las partes propusieron "la continuidad de la facilitación", según el texto.
Los representantes de los presidentes de los dos países sudamericanos, el argentino Néstor Kirchner y el uruguayo Tabaré Vázquez, acordaron retomar las conversaciones aproximadamente dentro de un mes, en una fecha y lugar que fijará el "facilitador", el embajador español Juan Antonio Yañez-Barnuevo.
Argentina y Uruguay aceptaron que el proceso de diálogo directo se desarrolle a dos niveles: "Por un lado con la participación de delegaciones técnicas que profundicen en los distintos grupos de materias identificados y por otro, con la presencia y dirección, cuando sea necesario, de responsables políticos".
El documento conjunto presentado este viernes gira en torno a cuatro cuestiones: el proyecto Orión, "incluida su localización" (de la pastera finlandesa Botnia; la circulación por las rutas y puentes que unen los dos países; la aplicación del Estatuto del Río Uruguay, y la protección ambiental del río Uruguay, que sirve de frontera entre ambos países.
El acuerdo contempla que el examen de estas cuestiones, así como las que puedan surgir del diálogo directo, "se efectuará sin perjuicio de las posiciones adoptadas por las partes".
Finalmente, las delegaciones de Argentina y Uruguay expresaron su" reconocimiento" al rey y al gobierno españoles "por su hospitalidad y por el esfuerzo de facilitación del diálogo que están llevando a cabo".
El documento fue firmado en la Quinta El Pardo, donde se celebraron las maratonianas reuniones desde el jueves, después que el rey Juan Carlos recibiera a los representantes de los dos países sudamericanos en el Palacio de La Zarzuela.
Los dos países sudamericanos atraviesan una crisis desde hace casi dos años por un inédito conflicto bilateral provocado por la instalación de una planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia en Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo), a orillas del Río Uruguay.
Desde la pasada Cumbre Iberoamericana y a través de un emisario del rey Juan Carlos, el embajador Juan Antonio Yañez Barnuevo, España desempeña el papel de "facilitador" entre ambas partes.
Las autoridades de Buenos Aires llegaron a estos encuentros de Madrid sosteniendo que la planta de celulosa afectará al medio ambiente y al turismo regional, mientras que las de Montevideo argumentan que la contaminación será mínima y rechazan los cortes de los puentes que unen ambos países por parte de ecologistas y vecinos del sector argentino.
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