 Quema de la petrolera Transredes, subsidiaria de Shell
(AFP)
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LA PAZ, 20 Abr 2007 (AFP) -
Bolivia anunció este viernes el recorte de sus envíos de gas a Argentina y Brasil, cuando tres instalaciones petroleras -dos de la holandesa Shell y una de la brasileña Petrobras- permanecían en manos de manifestantes que piden mayores recursos provenientes del energético.
Argentina será la más afectada con un racionamiento de 5 a 1,2 millones de metros cúbicos diarios que importa, mientras que la poda afectará en pequeña proporción a los pujantes mercados de San Paulo y Santos, en el este Brasil, de 24,6 a 24 millones de metros cúbicos de gas diarios, anunció el ministro de Planificación del Desarrollo, Gabriel Loza.
En cambio, el contratiempo impactará de lleno en los envíos de gas por el segundo ramal al oeste de Brasil, a la región de Cuiabá, "de 1,2 millones de m3 diarios a cero", según la previsión de La Paz.
En respuesta a tal evento, Brasil previó un plan de emergencia para enfrentar el desabastecimiento y considera buscar otros proveedores, dijo el ministro de Minas y Energía de Brasil, Silas Rondeau.
"Tenemos un plan de emergencia para enfrentar cualquier tipo de crisis de abastecimiento provocada por cualquier razón", dijo Silas quien añadió que Brasil saldrá en busca de nuevos proveedores, entre otros, Qatar, Trinidad Tobago, Nigeria, Argelia.
Argentina, la más afectada con el 75% de sus importaciones, no se había pronunciado aún.
La decisión boliviana fue adoptada ante la inminente parálisis de las operaciones del megacampo San Alberto, enclavado en el corazón de la zona en crisis y vigilado este viernes por pobladores del municipio Caraparí, y fue comunicada a las estatales Enarsa, de Argentina, y Petrobras, de Brasil, operadores de la importación.
"Nosotros como gobierno estamos haciendo conocer que es una imposibilidad sobrevenida", contemplada como atenuante en las clásulas de penalidades de los contratos de provisión de gas suscritos con Brasil y Argentina, explicó un portavoz del ministerio de Planificación del Desarrollo.
Se trata de una previsión de las consecuencias que pudiera acarrear la toma por parte de manifestantes de tres instalaciones petroleras, mientras el conflicto entre las provincias Gran Chaco y O'Connor, parte de la jurisdición del departamento de Tarija, por la jurisdicción de un megacampo gasífero que, por concepto de regalías reditúa 25 millones de dólares al año, ingresaba a su cuarto día sin visos de solución.
La disputa por la posesión de Margarita, uno de los más grandes reservorios de gas de Bolivia -que posee la segunda reserva de gas de Sudamérica de 1,55 billones de m3- ha dejado un muerto por bala y una decena de heridos en choques entre civiles y la fuerza pública.
El gobierno de Evo Morales que paró el desplazamiento de uniformados y en un caso retiró fuerzas militares de un campo para evitar mayor violencia, logró reunir en La Paz, a instancias del vicepresidente Alvaro García Linera, a autoridades de O'Connor y congresistas de Tarija.
Pese a que el concernido gobernador opositor de Tarija, Mario Cossio, y autoridades de la provincia Gran Chaco enfrentada con O'Connor, rechazaron la reunión, García Linera destacó que "estamos aquí para, en conjunto, buscar una salida histórica, política, para intentar encontrar una propuesta ante las autoridades pertinentes" de la convulsa región hidrocarburífera, donde la eventual ocupación de otros campos es latente.
García Linera, el representante de O'Connor y los congresistas por Tarija acordaron convocar a otra reunión el lunes en La Paz, con autoridades ausentes este viernes de Gran Chaco y principalmente con Cossio, quien, desde el municipio de Villamontes, en el límite con Paraguay y epicentro del conflicto junto a su vecino de Yacuiba, intentaba alcanzar algunos acuerdos que descompriman la situación.
"Siento que el problema esta aquí y la solución hay que construirla aquí", afirmó el delegado gubernamental, alertando sobre una potencial confrontación.
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