Búsqueda
Avanzada
Miércoles 18 de abril, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 1569574
/LA NACIÓN

Debemos ser libres

El TLC beneficiaría a la totalidad de los ciudadanos porque generaría más desarrollo

Antonio López Escarré
alopez@camara-comercio.com


Dentro del entorno de los costarricenses existe un sentimiento de que todo lo que expresan algunos políticos es demagógico y no reúne las expectativas de las mayorías, pues se cree que es mentira y no va con el deseo de escuchar lo que se quiere. Más aún, las clases más pobres ni siquiera se enteran de lo que pasa en su entorno político y no se dan cuenta que los están usando para sus propios intereses.

Algunos políticos, educadores y sindicalistas defienden los monopolios del ICE, del INS y de la Fábrica de Licores, diciendo que son de todos los costarricenses y no les importa que lo que están defendiendo son sus propios intereses personales, porque quieren seguir disfrutando los privilegios y el inmovilismo burocrático e ineficiente que existen en estas instituciones.

Ignorancia. Lo curioso en este tipo de discurso político de ciertos personajes se encuentra en que las clases más necesitadas en algunas ocasiones se lo creen, pues ven ciertas movilizaciones de algunos sindicatos que se nombran defensores de los trabajadores y, lamentablemente, se equivocan por la misma ignorancia en que se encuentran sumidos.

Para algunos sindicatos, no hay más que una clase trabajadora: ICE, INS, algunas otras instancias del Gobierno; pues la mayoría de trabajadores que son solidaristas y los empresarios no lo son.

Tampoco son para ellos los trabajadores pobres que no encuentran trabajo fijo en ninguna de estas instituciones, igual que muchos costarricenses desempleados que buscan oportunidad para trabajar en los nuevos empleos que se crearían a la luz de un nuevo tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

Además, por la terquedad de Ottón Solís, no se ha podido votar con rapidez el tratado, con grave prejuicio para el país y para todos, pues las expectativas de nuevos puestos de trabajo se disipan cada día más.

El TLC beneficiaría a la totalidad de los ciudadanos, por cuanto al crecer los negocios junto con la inversión nacional y extranjera, la economía del país se beneficia e igual sucede con todos los sectores: comerciales, industriales, agrícolas, banca y servicios, turismo, público y todos los trabajadores; no es como dicen algunos ignorantes, que solo se beneficiarían los exportadores y las corporaciones.

¿Respuesta? Cuando un diputado en la Comisión de Internacionales de la Asamblea Legislativa preguntó a don Rodrigo Carazo cuál debería ser la alternativa si no se aprueba el TLC. Don Rodrigo respondió que la Universidad tenía la respuesta. Respuesta que no es respuesta, pues algunas universidades solo tienen la respuesta para los intereses de algunos profesores neocomunistas. Incluso, algún rector, de una universidad técnica, habría aceptado una candidatura a un partido de oposición con tal de promover el no al TLC. Los del no al TLC solo tienen respuesta a sus propios intereses ideológicos, políticos y personales.

Debemos ser libres y no siervos menguados, para no ser engañados por algunos costarricenses que atienden directrices de gobiernos comunistas o populistas de izquierda, de algunos diputados comunistas y de izquierda tradicional –sobre todo los del PAC–, de algunos resentidos sociales, algunos curas, profesores, sindicatos y de otros extremistas por naturaleza.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta