 Argentinos y uruguayos se reúnen en el Palacio Santa Cruz
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MADRID (AFP) -
España advirtió el miércoles que el "diálogo directo" que Argentina y Uruguay entablarán en Madrid para buscar una solución a su enfrentamiento por la instalación de una planta finlandesa de celulosa es un "primer paso", y descartó que haya "grandes noticias" en esta instancia.
"No hay que esperar grandes noticias. Es el primer paso", advirtió el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, en rueda de prensa junto a su homólogo ruso Serguei Lavrov, interrogado sobre el primer encuentro directo que delegaciones de Argentina y Uruguay iniciaron el miércoles en Madrid.
A través de un emisario del rey Juan Carlos, el embajador Juan Antonio Yáñez Barnuevo, España cumple el papel de "facilitador" entre las dos partes.
"Es el primer paso, para luego, en el futuro, poder negociar", insistió el jefe de la diplomacia española al ser interrogado sobre las expectativas que abre este contacto directo entre los dos países, horas antes de presidir una reunión entre los jefes de las dos delegaciones, sus homólogos Jorge Taiana (Argentina) y Reinaldo Gargano (Uruguay).
Pasadas las 19H30 locales (17H30 GMT), Moratinos presidió una reunión "a puertas cerradas" en el Palacio Santa Cruz, sede de la cancillería española, con Taiana y Gargano. Del encuentro también participaron el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, y el secretario de la presidencia uruguaya, Gonzalo Fernández.
Tras el encuentro, España ofrecerá una cena a las dos comitivas.
Las sesiones de trabajo de las dos delegaciones -catorce integrantes por Argentina y ocho por Uruguay- en presencia del "facilitador" de la corona española, se desarrollarán jueves y viernes en el palacete de la Quinta de El Pardo, periferia norte de Madrid, indicaron fuentes diplomáticas españolas, reticentes a brindar detalles sobre contenidos del encuentro.
Buenos Aires y Montevideo están enfrascados desde hace casi dos años en un inédito conflicto bilateral generado por la instalación de una planta de celulosa de la finlandesa Botnia en Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo), a orillas del Río Uruguay, limítrofe entre ambos países.
Buenos Aires afirma que la planta de celulosa afectará el medio ambiente y el turismo regional, mientras Montevideo responde que la contaminación será mínima y rechaza los cortes de puentes que unen ambos países por parte de ecologistas y vecinos del lado argentino.
Argentina reclama a Uruguay la relocalización de la planta de celulosa, que prevé iniciar su producción en julio o agosto próximos, y Uruguay considera que esa exigencia es inaceptable.
"Es el inicio de un diálogo y esperemos que sea un diálogo que cree condiciones de confianza entre las dos partes", confió el canciller español.
El conflicto, que llegó hasta la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, involucraba inicialmente a Botnia y a la papelera española Ence, que decidió relocalizar su planta en otra parte de Uruguay.
En todo caso, este "diálogo directo" en Madrid no augura demasiados avances.
El gobierno del presidente uruguayo Tabaré Vázquez anticipó que se limitará a escuchar eventuales iniciativas de las otras partes y que defenderá su "soberanía", mientras el gobierno argentino de Néstor Kirchner espera que sus vecinos brinden detalles sobre los riesgos ambientales de la papelera.
Prudente de cara a sus dos socios rioplatenses, Moratinos recalcó este miércoles que es "prematuro pensar que de esta primera etapa pueda surgir una solución definitiva" a la crisis de la planta papelera.
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