 El comandante del ELN Pablo Beltrán y su compañero Francisco Galán
(AFP)
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LA HABANA (AFP) -
El Gobierno de Colombia aceptó un cese al fuego experimental y transitorio propuesto por la guerrilla del ELN, inyectando vigor a unas frágiles y escabrosas conversaciones que este miércoles cumplen su segunda jornada en La Habana, en busca de un proceso de paz.
El comisionado de paz del Gobierno de Colombia, Luis Carlos Restrepo, informó a la prensa que el presidente Alvaro Uribe le pidió comunicar a los negociadores del ELN en esta sexta ronda de diálogos que el gobierno acepta "la propuesta de que el cese sea experimental y transitorio".
"El gobierno acepta el planteamiento de un cese de hostilidades experimental y transitorio. Insistimos en la verificación y para que haya verificación se necesita ubicación territorial, pero somos flexibles en cuanto a esto y estamos dispuestos a construir fórmulas alternativas con ellos", afirmó.
El comandante Pablo Beltrán, negociador de la guerrilla, anunció el lunes la oferta pero reiteró que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) rechaza que sus efectivos sean concentrados en zonas para la verificación del alto al fuego, por considerar que ello sería un "suicidio".
"Si el ELN está pensando en fortalecerse eso no le convendría, pero como estamos en un proceso de paz, no se trata de que haya fortalecimiento militar sino de que el cese de hostilidades ponga en marcha garantías que les permita pasar al escenario político. Hay que tomar una decisión en cuanto al paso de las armas a la política", dijo Restrepo.
La organización insurgente también reiteró el lunes su exigencia de que el cese de hostilidades sea "bilateral" y que las Fuerzas Armadas suspendan "operaciones ofensivas", pero el Gobierno de Uribe ofrece acciones de "reciprocidad".
"Una vez que el ELN suspenda acciones violentas, suspendidos los secuestros y liberados los secuestrados en poder de este grupo, el Gobierno inmediatamente cesa todo tipo de acción militar ofensiva contra ellos", aseveró Restrepo.
El ELN pide al gobierno colombiano la solución a la crisis de los desplazados por la violencia, reformas políticas y sociales que acaben con las considera "las causas del conflicto", una convención sobre problemas nacionales y garantías jurídicas para sus miembros.
Según Restrepo, el gobierno brindaría "garantías" para que los guerrilleros "permanezcan en algunas zonas previamente acordadas sin ser capturados y para que también puedan desplazarse por el territorio nacional y hacer sus planteamientos".
"Declarado el cese de hostilidades, el gobierno da todas las garantías para que ellos convoquen un congreso de su organización y ojalá fuese el primero público para que tomen decisiones de fondo en cuanto a su reinserción a la civilidad", añadió.
Restrepo explicó que también el alto al fuego estaría acompañado de medidas de solución al problema del desplazamiento forzado y la ejecución de programas de desminado.
Pero falta la respuesta del ELN y en la mesa de negociación deberá ser definido un periodo durante el cual el cese sería "transitorio" y "experimental", y cuándo podría comenzar.
Esta ronda, la sexta desde que en diciembre de 2005 el Gobierno de Uribe y el ELN comenzaron diálogos exploratorios de paz, fue instalada el martes tras una lluvia de reproches mutuos y bajo un clima de desconfianza, situación que Beltrán calificó de "crítica".
"Yo creo que esto es crítico desde el día que se inició. Durante todos estos meses las conversaciones han sido difíciles", dijo Restrepo, quien comparó su labor con la de un médico en una sala de cuidados intensivos.
Estimó entonces fundamental que en las pláticas haya un testigo, que en esta ronda es el sacerdote Darío Echeverri, representante de la Conferencia Episcopal Colombiana, pero podrían ser testigos internacionales en la fase de conclusiones.
Surgido en 1964, el ELN es con 4.000 hombres la segunda guerrilla que opera en el país sudamericano, tras las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de 17.000 efectivos.
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