 Área de Yongbyon, en Corea del Norte.
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PYONGYANG (AFP) -
Corea del Norte ganó un respiro de algunos días, después de dejar pasar este fin de semana el plazo que le fue impuesto para iniciar el desmantelamiento de su programa nuclear, aunque Estados Unidos y Japón han prometido no rebajar la presión sobre Pyongyang.
Mientras en Pyongyang miles de norcoreanos rendían este domingo homenaje al difunto "Gran Líder", Kim Il-sung, Pekín y Washington acordaron otorgar al régimen de Corea del Norte días adicionales para cumplir con su compromiso.
Corea del Norte dejó pasar el sábado el plazo de dos meses establecido para el cierre de Yongbyon (norte del país), su principal complejo nuclear.
Esta medida es considerada como el primer paso de cara al desmantelamiento total de sus instalaciones nucleares, conforme a un acuerdo firmado el 13 de febrero en Pekín con los cinco países con los que negocia el fin de su programa (Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia, China y Japón).
Sin embargo, los norcoreanos pusieron como condición irrenunciable el desbloqueo de sus fondos congelados en un banco de la región china de Macao a raíz de unas acusaciones estadounidenses de lavado de dinero.
Los fondos norcoreanos han sido desbloqueados, pero su transferencia efectiva no ha podido ser realizada todavía por problemas técnicos.
"China nos ha pedido que seamos pacientes en los próximos tres o cuatro días. Eso parece prudente. No conviene a Estados Unidos tomar acciones unilaterales", declaró en Pekín el negociador estadounidense para asuntos nucleares de Corea del Norte, Christopher Hill.
"No estamos para nada satisfechos con que la RPDC (República Popular Democrática de Corea) haya incumplido este importante plazo. Supervisaremos la situación de muy cerca en los próximos días", agregó Hill.
Estados Unidos "envió este fin de semana un mensaje a los norcoreanos confirmando que, según nosotros, y para hablar francamente, según todo el mundo, las cuentas (en Macao) están abiertas... La pelota está en su campo", aseveró.
"Hemos sido muy claros sobre el hecho de que ha llegado el momento de que actúen e inviten a la AIEA (Agencia Internacional de la Energía Atómica)" al país, enfatizó Hill.
El departamento de Estado norteamericano aseguró el sábado que exigirá el retorno de los inspectores de la AIEA, que Corea del Norte expulsó en 2002. Esta medida está comprendida en el acuerdo suscrito el 13 de febrero.
Corea del Norte debe "cumplir totalmente sus compromisos (...) invitando inmediatamente de nuevo a la AIEA para comenzar a cerrar y sellar las instalaciones nucleares de Yongbyon", dijo en un comunicado el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack.
"Aunque el plazo ya haya transcurrido, es muy importante que Corea del Norte adopte lo antes posible las primeras medidas", con miras a su desnuclearización, dijo por su parte un portavoz del ministerio japonés de Relaciones Exteriores, Noriyuki Shikata.
"Es también muy importante que Corea del Norte retorne a las conversaciones a seis lo antes posible. En coordinación con los países respectivos, continuaremos presionando a Corea del Norte para que respete aquello que se comprometió a realizar", concluyó el portavoz.
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