 Reclutas erradican cultivos de coca en Bolivia
(AFP)
|
CARANAVI, Bolivia (AFP) -
El gobierno del presidente Evo Morales continuaba este miércoles sin contratiempos la erradicación consensuada de cultivos de coca ilegal y excedentaria en los Yungas, valles agrícolas al norte de La Paz, donde se han sobrepasado las 12.000 hectáreas de coca autorizadas para uso tradicional.
La tarea de destrucción de cocales, encomendada a unos cien reclutas del ejército que forman parte de una Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), se realizaba por segundo día en un marco de tranquilidad, a pesar de que algunos cultivadores, eran reacios a deshacerse de sus plantaciones.
Ricardo Tintaya, principal dirigente de la Federación de Campesinos de la Asunta, aledaña a Caranavi, negó acuerdos con el gobierno para avanzar en las labores de racionalización de cultivos aunque admitió que la erradicación podría alcanzar zonas de no expansión, como parques forestales.
La mayoría de los cultivadores coadyuva, sin embargo, a los planes del gobierno de Morales -quien todavía detenta la presidencia de seis federaciones cocaleras del Chapare-, de eliminar en los Yungas, a unos 160 km de La Paz, un total de 2.500 hectáreas de plantaciones de coca que, según las autoridades, irían a alimentar al narcotráfico.
En el marco de un plan de "racionalización orgánica", es decir con la participación de los sindicatos agrarios, el gobierno apunta a la erradicación en un tiempo no especificado que se hará de manera alternada en las 34 comarcas de la región.
"En cumplimiento de la ley 1.008 y de las normas bolivianas como también internacionales, este año esperamos cumplir (la erradicación de) las 5.000 hectáreas como una muestra de la voluntad política de los hermanos productores de hoja de coca", declaró a la AFP el encargado de la lucha boliviana antinarcóticos, Felipe Cáceres, quien dirige personalmente la operación.
Las otras 2.500 hectáreas serán eliminadas, también de manera concertada, en el Chapare, bastión primero sindical y luego político de Morales.
La llamada política de "racionalización orgánica" reemplaza a la política de erradicación forzosa instrumentada en Bolivia entre 1988 y 2005 y se inscribe en la decisión del mandatario boliviano de eliminar la producción de droga de manera concertada y sin violencia.
La política antidrogas de Morales -cuestionada especialmente por Estados Unidos, principal aportante de la lucha antinarcóticos-, difiere de las anteriores gestiones en las que las autoridades eliminaron por la fuerza entre 1988 y 2003 más de 60.000 hectáreas de coca suficientes para producir 250 toneladas métricas de droga al año.
Esa política llevada a cabo especialmente por el extinto presidente Hugo Banzer y alentada por la Casa Blanca provocó al menos cien muertos entre cocaleros y policías.
El gobierno de Morales cumplió el año pasado su meta de erradicación de 5.000 hectáreas de coca, el peor registro de la última década, de acuerdo a un informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (INCSR) del gobierno de Estados Unidos.
Actualmente Bolivia es el tercer productor de cocaína del mundo, detrás de Colombia y Perú, con unas 115 toneladas anuales, según la agencia para el control de drogas de los Estados Unidos (DEA).
|