 Rompehielos "Almirante Irizar"
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
Un incendio en alta mar obligó el miércoles a abandonar en aguas del Atlántico Sur al rompehielos argentino 'Almirante Irízar', que regresaba de la Antártida con casi 300 tripulantes y científicos que fueron rescatados por tres barcos, a unos 200 km de la Patagonia.
"Todos los ocupantes del Irízar están en tres embarcaciones que los conducen a la ciudad de Puerto Madryn y su arribo se espera para la madrugada del jueves", dijo a la AFP una fuente del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas argentinas.
La fuente confirmó el rescate la mañana del miércoles de los últimos 60 náufragos del buque emblema de las campañas argentinas en la Antártida, que permanecían a bordo de varias balsas desde la medianoche del martes.
El fuego en el rompehielos se inició a las 22H00 locales del martes (01H00 GMT) en el compartimiento de generadores del buque, lo que obligó al capitán de Fragata Guillermo Tarapow, al mando de la tripulación, a ordenar su evacuación.
La nave se encontraba a 140 millas al este de Puerto Madryn, ciudad turística de la provincia de Chubut (sur, Patagonia), según el Estado Mayor.
Acorde a las tradiciones navales, Tarapow no abandonó el buque, que se encuentra fondeado a unos 80 metros y que no "corre peligro inminente de hundimiento", según el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevallier.
"Estamos aguardando el arribo de los buques de auxilio enviados desde el continente para realizar el control de averías", indicó el militar la noche del miércoles en una rueda de prensa en Buenos Aires.
Chevallier aseguró que los daños provocados por el incendio "serían de menor cuantía" que lo estimado al principio.
Los casi 300 ocupantes saltaron a 24 balsas salvavidas y la mayoría de ellos fue rescatada por un petrolero de bandera panameña Scarlet-Ibis y el pesquero uruguayo Magrit, los primeros en brindar ayuda a los náufragos.
Poco después llegó al lugar otro barco pesquero que también inició tareas de rescate.
"Afortunadamente no hay que lamentar víctimas" dijo el vicecomodoro Enrique Gómez Olivera, jefe de prensa del Estado Mayor, quién agregó que "no hay heridos, por lo menos de gravedad", tras el siniestro en el rompehielos.
El subjefe del Estado Mayor, vicealmirante José Ramón Manzor, había explicado horas antes que el Irízar "se encuentra estable, no está escorado", y a la espera de las unidades navales de rescate que intentarán "llevarlo nuevamente a puerto y recuperarlo".
El rompehielos había zarpado de la ciudad de Ushuaia, la más austral del planeta, y se dirigía a Buenos Aires, luego de permanecer cuatro meses en la Antártida cumpliendo uno de los dos viajes anuales que realiza al continente blanco para reaprovisionar a las bases argentinas.
El 'Almirante Irízar', construido en Finlandia y que presta servicios a Argentina desde 1978, había partido de Buenos Aires el 12 de diciembre pasado rumbo a la Antártida.
Un avión Hércules, un Fokker F-28, una corbeta y un guardacosta, todos ellos de las fuerzas militares argentinas, colaboraban el miércoles en tareas de rescate, según un comunicado emitido por el Estado Mayor militar.
Una vez que llegue a Puerto Madryn, la tripulación del rompehielos recibirá atención médica, y será trasladada por vía terrestre a la ciudad de Trelew (sur), desde donde partirán a dos bases navales en la provincia de Buenos Aires.
El Irízar era el barco que había elegido el destacado bailarín argentino Julio Bocca para realizar un viaje de descanso, una vez finalizados sus compromisos de despedida de la danza en múltiples escenarios mundiales este año.
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