 Sede del FMI en Washington
(AFP)
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WASHINGTON (AFP) -
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó este miércoles a los países latinoamericanos tomar medidas para mejorar la productivad, como mecanismo para responder a un ambiente externo que no será tan favorable en 2007, año que verá caer ligeramente el crecimiento de la región a 4,9% con respecto al 5,5% de 2006.
"Revertir los muy decepcionantes resultados de productividad será clave para sostener mayores tasas de crecimiento en América Latina", donde la productividad cayó con excepción de Chile, señaló el FMI en el capítulo latinoamericano de su informe semestral de perspectivas de la economía mundial.
La entidad financiera, que sostendrá sus reuniones de primavera (boreal) el fin de semana en Washington, señaló que el descenso de la tasa de crecimiento regional será generalizado, con excepciones en Brasil y Chile.
Sin embargo los "fundamentos subyacentes lucen bien en general" ya que "la mayoría de los países (de la región) continuaron construyendo marcos de políticas macroeconómicas creíbles y reduciendo las vulnerabilidades de sus cuentas" públicas, dijo a la prensa Simon Johnson, economista jefe del FMI, al comentar el informe.
Algunos países figuran con crecimiento importante a pesar de un previsto descenso, como el caso de Venezuela que pasa de 10,3% de aumento del PIB el año pasado a un estimado de 6,2% este año por la baja del precio del crudo. Argentina también bajará de 8,5% a un todavía alto 7,5%.
Una moderación del crecimiento global será la causa principal de incrementos atenuados del Producto Interno Bruto (PIB) en las economías latinoamericanas, entre las que se verán más afectadas aquellas con "relaciones comerciales particularmente cercanas con Estados Unidos (como México, América Central y el Caribe) o que son significativos exportadores de petróleo y metales (Chile, Ecuador, Perú y Venezuela)", indicó el FMI.
La institución señaló asimismo que la fortaleza de los precios de los granos "ayudará a exportadores de productos agrícolas como Argentina y Brasil".
El Fondo explicó que una desaceleración mayor a lo esperado en Estados Unidos "podría afectar a América Latina más que a otras regiones", y advierte del riesgo de un descenso más pronunciado en el precio de las materias primas o condiciones de financiamiento más duras en los mercados internacionales, que también podrían afectar las perspectivas regionales.
Asimismo, alertó sobre la tentación de "medidas fiscales populistas", y mostró "preocupación" por políticas que puedan socavar la confianza de los inversionistas.
En ese último apartado recordó el caso de Ecuador, cuyos diferenciales en el pago de su deuda externa (en relación a las tasas que paga el gobierno estadounidense por la suya) se ampliaron luego de que el gobierno de Rafael Correa barajara la alternativa de una reestructura en el pasivo externo.
El gobierno de Ecuador resolvió no pagar la deuda externa pública que considere "ilegítima", la cual establecerá mediante una auditoría.
El FMI subrayó por otra parte progresos en varios países latinoamericanos para reducir vulnerabilidades.
Destacó que la inflación presenta cifras "favorables" en general, con excepción de Venezuela.
A Caracas, el FMI le pidió además controlar el gasto público, que creció de forma "excepcionalmente rápida" de la mano de mayores ingresos petroleros.
En el caso de Argentina, señaló que "las autoridades continúan confiando en medidas administrativas para mantener contenidas las presiones sobre los precios".
Asimismo, dió cuenta de avances para "fortalecer posiciones fiscales, reducción de la deuda pública, y (para) mejorar la estructura de la deuda", así como reservas monetarias confortables en general.
Esta situación, combinada con tasas de cambio más flexibles, deberían permitir a la región "ser más resistente ante desarrollos adversos de lo que era en el pasado".
La institución señaló que América Latina tendrá como desafío enfrentar el descenso del precio de las materias primas, de las cuales es exportadora, situación que presionará las cuentas públicas y el gasto social.
El FMI subrayó igualmente que un "desafío crítico" para la región es "construir sobre las reformas que han sido implementadas hasta ahora para acelerar más el crecimiento, afianzar la estabilidad macroeconómica, y asegurar que los beneficios del crecimiento sean distribuidos de forma amplia".
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