 Una cabina de Telecom Italia.
(AFP)
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MILÁN, Italia (AFP) -
El operador Telecom Italia estaba sacudido este jueves por notables turbulencias y divisiones entre sus principales accionistas, con un telón de fondo de maniobras para evitar su eventual toma de control por el estadounidense ATT.
La exclusión del presidente del operador, Guido Rossi, de la lista presentada por el grupo industrial Pirelli -que controla un 18% de Telecom Italia- para la renovación del Consejo de Administración el próximo 16 de abril, desencadenó una abierta batalla entre accionistas.
El banco de negocios Mediobanca (que tiene 4% de Telecom Italia) y la aseguradora Generali (con 1,9%), dos pilares del capitalismo italiano, criticaron violentamente la falta de concertación con Pirelli sobre esta lista.
En efecto, los tres grupos están sometidos a un pacto de accionistas que prevé consultas entre ellos sobre la dirección y el gobierno de la empresa.
Los dos campos adversos se enfrentaron a golpe de comunicados en la noche del miércoles a este jueves: Pirelli afirmó estar en su derecho, mientras que Mediobanca y Generali exigieron una reunión de urgencia de los accionistas.
Guido Rossi, en abierto conflicto con el presidente de Pirelli, Marco Tronchetti Provera, anunció a la prensa que prevé dimitir antes de la asamblea general del 16 de abril.
Pero Rossi denunció la forma de gobierno de Telecom Italia, que permitió a un hombre, el mismo Marco Tronchetti Provera, controlar desde 2001 al operador italiano con algunos centenares de millones de euros, y sin lanzar una OPA.
Además, las negociaciones abiertas por Tronchetti Provera con ATT y el mexicano America Movil para venderles el 'holding' de control del operador italiano, desencadenaron la alarma del Gobierno italiano, que teme perder a uno de sus emblemas industriales.
La prensa alude a la movilización de varios bancos italianos, furiosos contra este golpe de fuerza de Tronchetti Provera, y que podrían lanzar una contraoferta.
También la prensa cita la hipótesis de la intervención de un "caballero blanco" para contrarrestar a ATT. El Wall Street Journal cita en este aspecto el interés de France Telecom y del grupo español Telefónica.
Sin embargo, ATT trata de tranquilizar al mundo político y financiero italiano, al declarar que "tomará en cuenta" los deseos de grupos italianos interesados en una participación en el operador, y prometiendo además inversiones en Italia y el mantenimiento de una dirección italiana.
No obstante, solamente en la asamblea del 16 de abril cada campo podrá calibrar sus fuerzas.
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