|
|
|||
|
|||||
|
|
Primer parto por partida múltiple Ángela Ávalos R. aavalos@nacion.com Rándall Porras y Carolina Hernández siempre soñaron con un hijo. Ahora, tendrán cuatro de una sola vez. Lograron quedar “embarazados” con ayuda de la inseminación artificial. Tienen seis meses. Daniel, Santiago, Nazareth y Tamara vendrán en cuestión de unas pocas semanas, luego de largos años de espera de sus padres. Esta joven pareja, vecina de Llorente de Tibás, tiene seis años de casada. Durante los últimos tres, ambos intentaron concebir por métodos naturales, pero los quistes en los ovarios le impidieron a Carolina coronar por sí sola esa aspiración. Ella y su esposo ahora son pacientes de la Unidad de Fertilidad del Hospital Nacional de las Mujeres. Allí le hicieron la inseminación a Carolina el 11 de octubre del año pasado. Proceso. Un mes después de la inseminación, el médico les dio la noticia: tres niños crecían en el útero de Carolina. “Yo estuve como en shock por una semana. A los 15 días de esa noticia, nos terminaron de confirmar que eran cuatro”, contó Rándall orgulloso y agradecido por la bendición. El proceso ha sido difícil y lento, según contaron. Carolina conocía de su problema de quistes desde que tenía 15 años de edad. Por eso, no la tomó por sorpresa el primer diagnóstico de los médicos. Desde que le confirmaron la noticia, se sometió a muchos tratamientos entre los que se incluye las pastillas e inyecciones con hormonas para estimular la producción de óvulos de calidad, y la corrección quirúrgica de una obstrucción de sus trompas de falopio. Pero dicen que todo lo que han pasado juntos vale la pena, incluso las molestias que le producen a Carolina los medicamentos para sostener a los bebés en el vientre. Sí les preocupa la situación económica. Aunque los niños vendrán a un hogar con sobreoferta de amor, el espacio físico es reducido y los recursos económicos deberán multiplicarse por cuatro. “Como pareja, antes vivíamos en un apartamento pequeño. Ahora, gracias a que mi mamá se pasó a vivir a una casa más grande vamos a tener un poco más de espacio, pero aún así es insuficiente”, dijo Carolina. Esta muchacha de 29 años es secretaria de oficio. Por su condición, está incapacitada. Rándall, también de 29 años de edad, es funcionario de Acueductos y Alcantarillados (AyA). Según contó, no puede aspirar a un préstamo para comprar una casa porque poco antes de casarse, por razones familiares, él tuvo que responder por un préstamo para su mamá. Ambos agradecen que este tratamiento se dé en la Caja de Seguro Social porque su condición económica no les hubiera permitido pagar la inseminación con un médico privado. Ahora, dicen Rándall y Carolina, sus cuatro hijos están en las manos de Dios.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |