 Manifestación contra las plantas de celulosa
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
Pobladores y ambientalistas de tres ciudades argentinas mantenían este lunes por tercer día consecutivo el aislamiento terrestre del país con Uruguay, en protesta contra lo que consideran la amenaza contaminante de una fábrica de celulosa para papel.
Los manifestantes seguían apostados en las rutas de los tres puentes que vinculan a Argentina con su vecino del Mercosur, en coincidencia con los largos feriados por la evocación de los 25 años de la guerra de Malvinas y la Semana Santa en ciernes.
"Botnia se va y los cortes se levantan", fue la consigna unificada de los ecologistas a orillas del limítrofe río Uruguay, en referencia al nombre de la empresa finlandesa que levanta una colosal planta de pasta celulósica en la localidad uruguaya de Fray Bentos.
Los piquetes en rutas y puentes se escalonan desde la ciudad de Gualeguaychú -en la orilla opuesta de Fray Bentos- hasta Colón y Concordia, todas ellas al norte de Buenos Aires.
Comerciantes de la ciudad de Concordia intentaron persuadir a los manifestantes para que desistan de la medida por los daños económicos que provocan, pero los reclamos fueron infructuosos.
La Corte Internacional de La Haya, donde está radicado el conflicto bilateral, dictaminó este año que los piquetes no perjudican la construcción de la fábrica de Botnia, en tanto se dirime la cuestión de fondo.
Los bloqueos continuarán hasta el domingo 8 de abril, cuando finalicen los movimientos turísticos entre ambos países, seriamente afectados por la medida.
Argentina y Uruguay están dispuestos a iniciar un proceso de diálogo sobre el diferendo, que arrastran desde hace tres años, en encuentros a realizarse entre el 18 y 20 de abril próximos en Madrid, facilitados por la corona española.
Montevideo asegura que la planta no provocará daños al medio ambiente, a diferencia de Buenos Aires que reclama la relocalización de la planta para evitar que se afecte el equilibrio ecológico.
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