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Mundo Hoy -Esta página se actualiza continuamente durante todo el día. Para ver la edición más actual, sírvase oprimir el botón de "Refresh" o "Refrescar" de su visualizador de Internet. Cumbre echó en falta el carisma de Castro pese al papel de Chávez Sábado 16 de septiembre, 2006 [11:52:00] hora de Costa RicaMar Marín La Habana, 16 sep (EFE).- Pese al protagonismo asumido por el líder venezolano, Hugo Chávez, en la Cumbre de los No Alineados de La Habana se echó de menos el carisma de Fidel Castro, el gran ausente de esta cita, pensada para impulsar el Movimiento de la mano de la Presidencia recién asumida por Cuba. "Chávez es Chávez, pero no es Castro" comentaba hoy a Efe informalmente un miembro de una de las delegaciones latinoamericanas participantes en la reunión de La Habana. "Hay como una especie de vacío de liderazgo en la Cumbre, aunque Raúl (Castro) está actuando como anfitrión y Chávez ha tomado un papel muy activo", apuntaba otro funcionario de la región. No fueron pocos los mandatarios que se decepcionaron cuando, en la sesión inaugural, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, anunciaba que Castro no podría presidir la Cumbre debido a su enfermedad, cuya naturaleza se mantiene como un secreto de Estado. El ministro acababa así con el rosario de especulaciones que se había desatado en vísperas de la Cumbre sobre la participación de Castro, alimentadas por las autoridades cubanas, que hasta el último minuto mantuvieron abierta la puerta a su posible aparición. A pesar de su ausencia, la sombra de Castro, de 80 años, convaleciente de una delicada intervención intestinal que le obligó a delegar provisionalmente el poder en su hermano Raúl hace mes y medio, ha planeado sobre la reunión. Prácticamente todos los mandatarios han hecho votos por su recuperación durante sus intervenciones y se han repetido en varias ocasiones los aplausos en su honor en el plenario de la Cumbre. Además, la diplomacia cubana no se ha dormido en los laureles y ha desplegado un activo programa para impulsar el Movimiento de los No Alineados bajo su Presidencia y lograr el difícil consenso entre las 118 delegaciones participantes. En medio del frenesí de las negociaciones de última hora para aprobar el documento final de la Cumbre, que ha costado no pocos esfuerzos, los invitados han tenido que conformarse con ver a Castro en las escasas imágenes divulgadas por los medios oficiales, tomadas durante los pocos encuentros que ha mantenido en estos días, y con escuchar los mensajes de dirigentes cubanos sobre su recuperación. Las delegaciones pudieron ver el viernes un vídeo de apenas minuto y medio en el que un Castro pálido y muy delgado estrechaba la mano del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, y le preguntaba, con voz débil, por los resultados de su reciente viaje a Oriente Medio. Castro ha recibido también la visita de Chávez, dispuesto a tomar el testigo de su "maestro" en la defensa del modelo revolucionario, y se ha reunido con el presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika. En ausencia de Fidel, otro Castro, su hermano Raúl, presidente en funciones, ha cambiado su tradicional uniforme militar por un elegante traje oscuro para ejercer de anfitrión de la Cumbre, recibir a presidentes y ministros y convertirse en el centro de atención de la "foto de familia". La cita de La Habana ha constituido una extraordinaria plataforma para poner en primer plano de la escena internacional al ministro de las Fuerzas Armadas, que durante los 47 años de vida de la revolución cubana se ha mantenido en un discreto segundo plano, tras la larga estela de Fidel. No obstante, la ausencia del comandante, insisten fuentes cubanas, no significa que se haya desvinculado de la Cumbre sino que, muy al contrario, sigue su desarrollo con detalle mientras convalece en un lugar que también se mantiene en secreto por motivos de seguridad. No en vano, en la Proclama en la que anunció la delegación del poder en Raúl, el 31 de julio, Fidel Castro se refirió muy especialmente a la Cumbre y encargó que se tomaran las medidas adecuadas para garantizar su éxito. Además, Castro se ha ocupado de que cada uno de los invitados reciba un ejemplar del libro "Cien horas con Fidel", basado en conversaciones con el periodista Ignacio Ramonet, revisado personalmente por el líder cubano durante su convalecencia. En el libro se recogen sus impresiones sobre los más diversos temas, desde los hechos más significativos de la revolución cubana hasta sus consideraciones sobre el futuro de América Latina. EFE mar/jma Actualizada el Sábado 16 de septiembre, 2006 [20:23:43] hora de Costa Rica - Esta sección se actualiza de acuerdo con la disponibilidad de cables e informaciones de última hora por parte de la agencia de noticias EFE, que es la proveedora de dichas informaciones. En algunas ocasiones, en particular los sábados y domingos, el flujo de informaciones de las secciones "Costa Rica Hoy" y "Fútbol en Costa Rica" podría bajar y dichas secciones podrían aparecer con cables un tanto desfasados. - Información provista por la agencia EFE. Cualquier imprecisión en estos cables proviene directamente de la agencia de noticias EFE. Si desea que nacion.com envíe todos los días información de última hora a su correo electrónico, vea los detalles en el servicio de envío de noticias por email.
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