Búsqueda
Avanzada
Martes 24 de octubre, 2006
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Obituario
Chats
Foros

Ocio y Cultura
Calendario 2006
Su | Do | Ku
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Aldea Global:

Foto Principal: 1397165
El genoma de la Carsonella ruddii tiene 160 kilobases.
Science para LN
Pertenecen a dos bacterias simbióticas

Descifran los genomas más pequeños


Debbie Ponchner
dponchner@nacion.com

Científicos secuenciaron lo que son, hasta el momento, los genomas más pequeños de un ser vivo.

Se trata de dos bacterias simbióticas que viven en el interior de insectos.

Sus diminutos genomas retan la cantidad de ADN que se creía necesaria hasta ahora para poder sostener la vida: un mínimo de 400 kilobases, dijeron los investigadores.

Mientras que la Buchnera aphidicola , secuenciada por un equipo español, logra vivir con poco más de ese estimado –tiene 420 kilobases–, la bacteria Carsonella ruddii, estudiada por un grupo japonés lo logra con tan solo 160 kilobases.

Claro, son vidas bastante comprometidas. En su estudio, publicado en la revista Science, se refleja que la evolución de estos organismos parece dirigirse hacia la extinción natural pues carecen de genes vitales para la vida. Al parecer, estos organismos han perdido esos genes esenciales para poder desarrollar su relación de simbiosis con el huésped en el que se alojan.

En el caso de la Buchnera aphidicola , esta bacteria ha perdido ya muchas funciones importantes que probablemente han sido asumidas por otros simbiontes. Los científicos españoles piensan que terminará por extinguirse.

A la todavía más pequeña Carsonella ruddii le faltan muchos genes necesarios para la vida. Los científicos japoneses creen que la bacteria está evolucionando para convertirse en un mero orgánulo dentro de las células del insecto.

Como comparación, el genoma humano tiene 3.000 millones de pares de bases.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Enlaces comerciales:
  • Empleo técnico




  • Obituario
    Diario Oficial La Gaceta