|
|
|||||
|
|
Al Grano Édgar Espinoza edgarespinoza@costarricense.cr Venimos desde hace tiempo tan en picada como país, que es hora de que se nos suba el tico, fumiguemos la casa, nos demos un duchazo de positivismo y hagamos de Costa Rica una nueva república. Así como suena: ¡Una nueva república! (Francia ya va por cinco). Llegó el momento de las decisiones heroicas. ¡O ya, o ya! ¡Sería genial! Como no tenemos armas, la haríamos con ideas, y como tampoco tenemos ejército, la haríamos con agallas. De modo que, para cambiarlo todo, en vez de una guerra tendríamos una fiesta. Una fiesta del espíritu. Y hasta haríamos cosas locas, como instalar en nuestras fronteras un rótulo visible desde barcos, aviones y satélites que diga –aunque nadie nos crea–: “Ticos trabajando; país en reconstrucción”. A algunos esto les parecerá descabellado, pero ¿qué más descabellado que lo que está ocurriendo? ¡Acaso no es descabellado que en menos de una semana secuestren, capturen toneladas de cocaína, se fuguen ocho reos de lo peorcito, se maten en accidentes 15 personas solo el fin de semana y entre familiares haya ajusticiamientos! ¡Acaso no lo es que, en lo institucional, nada sirva, nada funcione y que lo que no se roban se caiga a pedazos! ¿Soluciones? ¡Remiendos! Hasta ahora solo hemos tenido iniciativa para el arreglo a medias. Nuestras grandes acciones y presupuestos oficiales se reducen a pegar parches. ¿Hace cuánto tiempo, por ejemplo, no inauguramos un puente, carretera o calle decentes? Lo acaba de confirmar un experto internacional en carreteras al decir que urge reconstruir estas y no recarpetearlas. Técnicos nacionales han ido más allá, con su idea de un rediseño vial de todo el país. Y yo voy aún más lejos con mi fantasía de un rediseño total que abarque a la sociedad como un todo. Imagino esa Nueva República como el brote que transforma poco a poco a la planta y la enciende de nuevos júbilos. Como el retoño de una esperanza. ¿A quién no le gustaría una Costa Rica nueva, de paquete, sin escolares a la intemperie, ni hospitales enfermos, ni policías en la tusa, ni sicarios matándola, ni políticos despellejándola… Hasta los titulares de prensa de hoy cambiarían a algo así como “Ministro Berrocal renuncia aburrido ante falta de asaltos”, “Arias convierte escritorio presidencial en mesa de billar”, “Ministra Karla González decora su despacho con huecos viales para no olvidarlos”. ¡Qué maravilla! (Nota: Si usted considera que el autor de esta columna está delirando, favor denunciarlo de inmediato a la gerencia de AG).
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |