|
|
|||||
|
|
Respuesta poco seria Armando Mayorga amayorga@nacion.com La respuesta del jefe de fracción del PAC en la Municipalidad de San José, Roberto Coto, retrata la ligereza con la cual se estaban analizando en ese Concejo los Festejos Populares de fin de año. En buena hora que la Sala IV llegó a poner orden en lo que iba a ser un caos. Digo ‘ligereza’ porque, el sábado pasado, en La Nación, don Roberto –antes que dar razones técnicas para descartar riesgos en el campo ferial– hizo gala de un típico humor en políticos que se ven contra alguna presión. Este señor me califica de “profeta”, de “adivino”, por considerar que los festejos se convertirían en un desastre. Así, quiso desacreditar mi crítica. Lo irónico es que la Sala Constitucional, quizás como “profeta apocalíptica”, también auguró una tragedia y por esto exigió suspender las fiestas. Entonces, don Roberto, no soy yo el mejor adivino del número del gordo. En vez de pedírmelo a mí, pídaselo a seis magistrados que, antes que la clarividencia, aplicaron la seriedad. Señor regidor: no se preste a engaños; no era necesario ser profeta o adivino para ver un riesgo potencial en los festejos de Zapote. Era cuestión, nada más, de entender las advertencias del Ministerio de Salud y de la Comisión Nacional de Emergencias, basadas en estudios técnicos y no de adivinos. Es más, con este fallo de la Sala IV, usted, don Roberto, y los otros 10 regidores que dieron el permiso para usar Zapote, ya se sacaron el gordo. El mejor premio es evitarse problemas legales si se daba una desgracia. A diferencia de los regidores, la Sala IV sí tomó con respeto el informe sobre las deficientes vías de acceso al campo ferial y las pocas salidas de emergencia en caso de un incendio, sismo o estampida humana. De hecho, su lucidez la llevó a valorar, sin “chota”, el criterio de que el campo de fiestas es una zona de “alto potencial sísmico” al estar atravesado por las fallas de Agua Caliente-Cartago y de Higuito-Desamparados. Lo sucedido ahora con los Festejos, deja una lección a los políticos: aún, a los ciudadanos, nos es posible poner coto a las arbitrariedades de nuestros gobernantes, nacionales o locales. Hay que destacar, entonces, el papel de don Jorge Muñoz Somarribas, quien, con el recurso de amparo que presentó ante los magistrados, se trajo al suelo las intenciones de 11 regidores para hacer unas fiestas que se prestaban para una tragedia.
|
|
|||
|
© 2006. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |