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Editorial
La Caja y la Sala IV
La salud es un derecho de todos. De esto, no cabe duda, y, en un sistema solidario como el de Costa Rica, la contribución de los afiliados a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), más los aportes directos del Estado al Ministerio de Salud y otras entidades que inciden en la calidad de vida de la población, constituyen el acervo fundamental de recursos para convertir ese derecho en realidad cotidiana. A pesar de los problemas que existen en este entramado institucional, debemos sentirnos satisfechos de que, en general, la prevención y la atención estén al alcance de una inmensa mayoría de la gente.
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Buenos Días
Respuesta poco seria Armando Mayorga
amayorga@nacion.com
La respuesta del jefe de fracción del PAC en la Municipalidad de San José, Roberto Coto, retrata la ligereza con la cual se estaban analizando en ese Concejo los Festejos Populares de fin de año. En buena hora que la Sala IV llegó a poner orden en lo que iba a ser un caos.
Página 15
Dialogar en democracia Fernando F. Sánchez C. Politólogo fsanchez@fernandosanchez.org
La historia, entre otras cosas, suele funcionar como un bálsamo de humildad. Al estudiarla, rápidamente encontramos que alguien en algún momento afrontó y resolvió problemas similares a los presentes. Esto es especialmente cierto en la función pública.
Estado de gracia Víctor J. Flury Escritor
De un tiempo a esta parte, vengo jorobando a mis lectores con aquello de que uno va al cine a ver a Woody Allen, y no la última obra que él hizo.
Enfoque Jorge Vargas Cullell
jovargas@nacion.com
Heidi era una simpática niña suiza que vivía con su abuelito en una cabaña muy prolija. Tenía un rebaño de ovejas y era feliz corriendo con su amiguito por los verdes potreros que quedan entre los Alpes nevados. Una vez, Heidi se encontró con Alicia, una niña inglesa que venía de conocer el País de las Maravillas. Casi de inmediato, Heidi y Alicia se hicieron muy amigas.
Sobrerreacción editorial Francisco Antonio Pacheco Presidente de la Asamblea Legislativa
En mi ya larga participación en la vida pública del país, pocas veces he visto un ataque más violento y desproporcionado por la puesta sobre la mesa de discusión de un tema, que el que me lanza hoy el editorial de La Nación. Es tan violenta la respuesta a las dos mociones sobre regulación de las encuestas que presenté en la Comisión de Partidos Políticos y que fueron aprobadas, que pareciera inútil debatir al respecto, ofrecer razones para que sean examinadas, considerar puntos de vista. El editorial está concebido para atacar, casi diría para denigrar, y no para abrir una ventana al examen sereno que demanda el asunto.
Oralidad y justicia pronta J. Federico Campos C. Abogado penalista fcamposcr@gmail.com
En meses recientes, el Poder Judicial ha estado capacitando a funcionarios –esencialmente de materia penal– sobre oralidad.
Agenda de implementación Ronald Solís Bolaños Alberto Salom Echeverría Diputados del PAC
Nos referimos al editorial y al artículo de la página 8-A de La Nación del 14 de noviembre sobre la llamada Agenda de Implementación del TLC.
Tomar partido José Merino del Río Diputado del Frente Amplio
Se escandaliza La Nación (Editorial, 14/11/06) ante la decisión de varias fracciones legislativas de oponerse con firmeza a los proyectos de las agendas de implementación y paralela o complementaria del TLC, considerando que se trata de acciones de “bloqueo parlamentario”.
TLC: el plan B Rigoberto Stewart y once firmas más riggo@inlap.org
No todo estaría perdido si no se aprobase el TLC. Existe un plan B, el cual consiste en la apertura unilateral (AU). La AU es una política comercial que consiste en respetar el derecho de propiedad de los habitantes de un país, permitiéndoles el libre intercambio de sus bienes con otros individuos, sin importar su nacionalidad o ubicación geográfica, y sin esperar que otros gobiernos hagan lo mismo con sus ciudadanos. Esta política es superior al TLC tanto en lo moral como lo económico. Es moralmente superior porque respeta el derecho de propiedad de todos los habitantes, lo cual no hace el TLC. Es económicamente superior porque se basa en el principio de que todos los actores de un país tengan la oportunidad de encontrar la mejor solución para sus necesidades de consumo; el TLC, en cambio, se enfoca erróneamente en la solución de necesidades de producción.
Xpresiones
Opiniones de los lectores de nacion.com sobre los controles aplicados a los fondos de la Federación Costarricense de Futbol
Xpresiones
Opiniones de los lectores de nacion.com sobre la ineficiencia de las distintas instituciones públicas del Estado costarricense.
Cartas a la columna
Parte el alma: No es posible que el Gobierno, las municipalidades, el Instituto Costarricense de Electricidad y todas las personas e instituciones que tienen que ver con los precarios, en especial los dueños de los terrenos, permitan que se levanten ranchos, pongan medidores, etc.
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