|
|
|||||
|
|
Nicoyanos exigen revisar labor de tajo La Calera Sala IV ordenó en el 2005 tomar medidas para evitar daños en la saludProcuraduría denunció operación irregular de empresa y perjuicio ambiental Oliver Pérez Corresponsal Nicoya, Guanacaste. Vecinos y grupos comunales están preocupados por el funcionamiento de un tajo en el cerro La Calera, dos kilómetros al sur de la ciudad, operado por Quebradores Santo Tomás, propiedad de Pedregal. Jorge Fonseca Herrera, padre de dos hijos, aseguró que su familia resulta afectada por el polvo que emana del cerro. "Sufren crisis de asma; tengo problemas con los electrodomésticos porque la caliza los daña", dijo este hombre que vive a 300 metros del quebrador. El secretario ejecutivo del Centro de gestión Ciudadana de Nicoya, Marco Jiménez Muñoz, manifestó su disconformidad con el Ministerio de Salud y la Setena, ya que, según dijo, ninguno ha obedecido la orden de la Sala IV. En la resolución de noviembre anterior, la Sala ordenó a Setena "adoptar de manera inmediata las medidas que sean necesarias a fin de salvaguardar (...) el derecho de la población nicoyana a gozar de un ambiente sano y equilibrado, en relación con las obras que se realizan en el cerro La Calera". Mauricio Ramírez, director del Ministerio de Salud de Nicoya, aseguró que ellos se limitan a conceder los permisos a la empresa, siempre y cuando cumplan con los requisitos que establece la ley. Acusación. En la fiscalía de Nicoya, la Procuraduría General de la República (abogado del Estado) presentó una demanda civil y querella contra Quebradores Santo Tomás, manejado por Pedregal. En la denuncia, con fecha de recepción el 2 de junio del 2005, se manifiesta que "esta actividad realizada en el cerro La Calera le ha ocasionado un grave daño al ambiente". Según la Procuraduría, el daño "se deriva de la conducta ilícita ejecutada por este, y consistente en la usurpación de bienes de dominio público en la extracción de materiales mineros, sin cumplir con los requisitos exigidos por ley". La Procuraduría pretende demostrar que la empresa causó daños con la corta de vegetación, los cánones dejados de percibir y destrucción de hábitat natural. Se trató de obtener la versión de la empresa Pedregal, pero no se recibió una respuesta, a pesar de que se le envió un cuestionario por escrito, vía fax, al gerente de operaciones, Carlos Rojas Esquivel, desde el 22 de febrero. Aunque se le llamó a la oficina central y se le dejaron mensajes con la recepcionista, no devolvió las llamadas ni las respuestas por fax o correo electrónico.
|
Enlaces comerciales:
|
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |