|
|
|||||
|
|
Una sociedad enferma El nueve por ciento de los jóvenes que consumen drogas intenta el suicidioJorge Woodbridge En Costa Rica el consumo de drogas va en aumento. Más de un 56,7% de los adolescentes inicia el consumo de alcohol y tabaco antes de cumplir 13 años. El consumo de drogas ha crecido en forma alarmante en una década, al pasar del 2% al 9% de la población. El consumo de cocaína y crack se presenta principalmente entre nuestros jóvenes después de los 18 años y progresa año a año, pese a que no hay evidencia disponible. Los intentos de suicidio en los jóvenes que consumen drogas alcanzan un 9% de esa población. Lo triste de esta realidad es que la mayoría de nuestros jóvenes desconoce los efectos de las drogas en su salud y su futuro personal. Todos los jóvenes quieren vivir nuevas experiencias sin medir las consecuencias. No obstante, algunas investigaciones científicas hablan claramente de los daños en el cerebro que afectan sus movimientos, ataques de pánico y paranoia, impotencia, úlceras en el tabique nasal, déficit en la capacidad de reaccionar y la memoria. En cuanto al sida, el porcentaje de casos relacionados con drogas inyectables es de un 55% del total. De aquí viene la importancia de adoptar medidas a tiempo, para contener esta epidemia que afecta a toda nuestra sociedad. Violencia, sociedad y prevención. Las drogas significan violencia y destrucción. El 65% de las personas que cometen asesinatos, abuso sexual, estafas, robos y otros delitos menores, corresponden a jóvenes que consumen drogas como crack, cocaína, ácido y éxtasis. En nuestra sociedad el problema más serio que produce un adicto es la descomposición social y familiar, toda vez que el consumidor genera un gasto adicional compulsivo de energía y recursos, además del riesgo a la seguridad personal y a la sociedad. La familia, por su desintegración, se ha vuelto un factor precipitante, en lugar de ser contenedora de este fenómeno. Cómo prever esta enfermedad nos lleva a que debemos trabajar en nuestra juventud a base de campañas masivas y selectivas a los grupos sociales más vulnerables. Nuestra juventud tiene que conocer las consecuencias de la adicción. DARE, las ONG y el IAFA deben fortalecerse. El MEP y la familia deben desempeñar un papel protagonístico. El consumo de drogas es un problema cultural. La sociedad como un todo debe combatirla. Hay que capacitar más personal que combata y vigile la epidemiología del consumo de sustancias aditivas. A los que trafican con la muerte, y los que venden drogas a nuestros niños se les debe combatir con fuerza a favor de la vida y hacerlos cumplir las condenas completas; sin misericordia. En síntesis, el problema de drogas en Costa Rica es muy serio y no puede seguir siendo ignorado. El país no puede quedarse cruzado de brazos. Ahora es tarde para llorar; la droga debe enfrentarse en todos los campos. La sociedad en su conjunto debe actuar. Todos tenemos que involucrarnos. Padres, educadores, medios de comunicación, la Iglesia y el Estado; tenemos que asumir un papel proactivo en esta lucha. Las drogas son adictivas y destructivas. Las drogas son asesinos silenciosos que destruyen nuestra sociedad. No bajemos la guardia. La lucha comienza hoy. Costa Rica es una sociedad enferma. Requerimos una juventud sana, con esperanza, con fortaleza, con empuje y mejores oportunidades. Luchemos contra el comercio de las drogas, invirtamos en prevención, educación y tratamiento de la peor causa de descomposición de la sociedad.
|
Enlaces comerciales: |
|||
|
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Número telefónico: (506) 247-4747. Fax: (506) 247-5022. |